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miércoles, 23 de febrero de 2011

LOS ESFUERZOS, SI SON POR UNA BUENA CAUSA, CUESTAN MENOS






Desde que participo en competiciones populares, una de las cosas que más me han gustado,  aparte de disfrutar haciendo deporte, es vivir el buen ambiente que se crea entre los participantes. Como la inmensa mayoría sabemos que la victoria y los premios están fuera de nuestro alcance, y que por lo tanto el objetivo es pasarlo lo mejor posible haciendo lo que más nos gusta (bueno, lo segundo..., je, je, je), se crea un clima de camaradería y de buen rollo, en el que te sientes parte de una gran familia.





Estos buenos valores que inculca la práctica deportiva se dejan notar mucho también en la gran predisposición a apoyar causas solidarias. En muchas carreras, como en la Nocturna, las de Camas, Alcalá de Guadaira.... se participa con un kilo de comida, o la inscripción se dedica a ayudas benéficas. Por poner otro ejemplo, el próximo 10 de Abril tendréis en Jerez el I Duatlón Cross Solidario,  organizado por el C.D. Manteka y el  club Triatlón Xerez, los fondos recaudados se donarán a las asociaciones Down Jerez-Aspánido y Rolucan (Rota Lucha Contra el Cáncer).





A poco que naveguéis por Internet, os encontraréis muchas más iniciativas de este tipo: entre los blogueros más cercanos tenéis a Miguel Ángel con su proyecto Ironman Vs Cáncer, de los triatletas más conocidos por los que sóis Titanes está Ramón Garcia que colabora con Adica, o todo un campeón del mundo de paratriatlon como Emilio Molina y creador de Triforcauses, a nivel de clubs, Los Jartibles están muy implicados con el Síndrome de Rett a través de su iniciativa "Yo también empujo del carro", y por último en distancia Iron Man está la Extreme Man 226 Salou Costa Daurada, la cual está asociada con la página http://www.migranodearena.org/.





Todas ellas, y muchas más que no cabrían en esta entrada, me parecen muy elogiables y dignas de vuestro apoyo y ayuda. En mi caso particular, quiero aprovechar la ocasión para daros a conocer una en la que va a participar mi amiga María, otra de las que tengo pendiente de presentaros en el blog a poco que coincidamos en una carrera con tiempo para ello. La ONG Intermon Oxfam organiza anualmente la carrera Intermón Oxfam Trailwalker en distintos países, siendo este año la primera vez que se celebra en España. Aunque podéis ampliar información pinchando en el enlace, se trata de que cada equipo de cuatro corredores recorra juntos 100 Km. de trail en menos de 36 horas, y que consigan recaudar todo el dinero que puedan para un proyecto solidario, que este año se trata de facilitar el acceso al agua potable en Etiopía, donde se emplean hasta 6 horas diarias para conseguir agua en manantiales y ríos, y de lo que se trata es que puedan acceder a agua potable por otras vías y no tengan que desplazarse. Su equipo es el Deal Walkers, por si os animáis a hacerle alguna aportación.






En definitiva, si somos capaces de realizar muchos esfuerzos físicos con el fin de mejorar nuestra salud y nuestro estado de forma a través de los entrenamientos y las competiciones, también podemos hacer cada uno un pequeño esfuerzo económico dentro de nuestras posibilidades para ayudar a mejorar las condiciones de vida de mucha gente que no han tenido nuestra suerte de nacer en zonas más desarrolladas y/o sin sufrir enfermedades o discapacidades crónicas. Basta con sacrificar la inscripción a una carrera, o dejar de salir una noche a cenar o de marcha, para saborear la satisfacción de saber que esa pequeña renuncia hará un poco más feliz a alguien que necesita más ese dinero, y sentir que hemos colaborado para que nuestro mundo sea un poco mejor y más justo.


domingo, 20 de febrero de 2011

ATASCO MATUTINO Y DOMINICAL - Episodio I




Todos los que viváis en una ciudad de cierto tamaño donde tengáis que utilizar algún medio de transporte para desplazaros a vuestro centro de trabajo o de estudio, estaréis familiarizados con los tradicionales atascos de las horas punta, coincidiendo con los horarios de entrada y salida. Se supone que los fines de semana, exceptuando los traslados a la playa en verano, a las estaciones de esquí en invierno, los alrededores de los estadios de fútbol cuando hay partido o de los centros comerciales en época de rebajas o Navidad, suelen ser más tranquilos y las calles se encuentran más despejadas.


Sin embargo, esta mañana se ha producido en Sevilla un atolladero o aglomeración que no encaja en ninguna de las categorías arriba descritas. Ni siquiera en cuanto a los protagonistas del mismo, puesto que no eran vehículos a motor en sus diferentes vertientes de tamaño, funcionalidad, cilindrada o número de ruedas, sino que se trataban de personas a pie, corredores de variada edad y preparación. Me refiero a la primera carrera popular de Distritos, concretamente la del Distrito Macarena, con salida y llegada en el poco conocido para muchos sevillanos Parque de Miraflores.  



Ni siquiera la temprana hora de salida (9:30) ha sido capaz de enfriar los ánimos de los participantes. Han sido más de 4.000 los que se han enfrentado a la distancia de 9.400 metros, repartida entre las calles del barrio y los últimos tres kilómetros dando vueltas por el interior del parque. Quizás entre el publico masculino algún ingenuo creyera que la protagonista del cartel anunciador fuese a entregar los premios personalmente, el caso es que el éxito de la convocatoria creo que ha superado las expectativas más optimistas.





Considero que la gran acogida de la convocatoria, aparte de la buena organización que siempre atesora el IMD de esta ciudad (para las pocas cosas públicas que funcionan bien, qué menos que reconocerlo) y el auge de la afición a correr en los últimos años, es lo adecuado de la distancia: no demasiado corta para que los más preparados la afronten como un buen entrenamiento, lo suficientemente larga como para ser un desafío atractivo para los que se estén iniciando, y en situaciones intermedias como la mía, un test de calidad donde medir los avances conseguidos en cuanto a ritmos y velocidad media se refiere.



La llegada al parque, aunque con tiempo suficiente, un poco caótica para conseguir aparcar debido a la gran afluencia. De animador-speaker, nuestro sempiterno, elocuente y a veces un poco cansino Javier Cabrera. Las lluvias de la noche anterior han convertido la calle central de albero en un barrizal, y allí nos encajonan cual inocentes y tiernas ovejitas en un corral a los ansiosos participantes, deseando que dieran la salida, la cual se retrasó un poco a causa de la masificación.




El caos en el momento del arranque fue muy similar a la Nocturna: los que nos encontrábamos dentro de las vallas intentando no meternos en los charcos de en medio concentrados en los extremos pegados a las vallas, los más avispados corriendo por fuera, al llegar a la puerta un tapón para llenar varias piscinas olímpicas, y cuando salimos a la calle la anarquía no decrece: por medio del asfalto tratar de adelantar es una proeza, faltó poco para que alguno lo intentase saltando a piola por encima de los más lentos, los grupetos de amigos o clubes que hacen piñas y no dejan espacios entre ellos lo ponen más difícil todavía, la solución más utilizada es subirse a las aceras y por esas estrecheces, sorteando alcorques y bordillos, tratar de avanzar como sea posible.



No llevo reloj con GPS, pero seguro que a base de subidas y bajadas de aceras, y tomando las curvas por fuera buscando espacio libre, he añadido un buen puñado de metros al recorrido. Trato de recuperar todo el tiempo perdido por no situarme con tiempo en la salida, y a duras penas los consigo desde el 1 y pico (cuando se empezó a estirar un poco el grupo y a aparecer más hueco) hasta el 4. A partir de ahí la situación se estabiliza, me encuentro a gente con un ritmo más similar al mío donde no es tan fácil adelantar, pretenden encauzar la marea humana en un único carril con conos de tráfico, pero el volumen de corredores demanda más espacio, y muchos vamos por fuera.





Por más que lo intento, no consigo que el ritmo de carrera vaya por debajo de 4' 30" el kilómetro, que era el objetivo: el esfuerzo adelantando hace que baje a entre 4' 40" y 4' 50". Poco antes de volver a entrar en el parque, un señor con megáfono poseedor de una voz cavernosa y lúgubre, digno merecedor de doblar a Darth Vader, nos dice "TODOS VAIS A LLEGAR". Aún no me ha quedado claro si lo que estaba intentando era animarnos (llegar a la meta) o  acojonarnos (¿al Lado Oscuro?, ¿a la caja de pino?) 





En los últimos kilómetros dentro del parque, no sólo no adelanto a casi nadie, sino que más bien soy yo el adelantado por los que han regulado mejor el esfuerzo: nuevamente los muslos cargados (ya me he convencido de que debo darme masajes de descarga), las molestias en los tendones tras las rodillas, tocados por nadar con las aletas ... Entro en meta en un tiempo oficial (desde el pistoletazo) de 45' 30", y real (desde que pude dar más de dos pasos seguidos) de 44' 45". En ambos casos, la velocidad conseguida es peor que en la media maratón de La Cartuja. Para la próxima carrera, tendré que situarme mejor en la salida, regular mejor y tratar de llegar más fresco de piernas.


Para ir concluyendo, en mi opinión hay que intentar evitar que estas carreras mueran de éxito. Por lo que me comenta mi amigo Javi (en la próxima carrera os lo presentaré más a fondo, como él se merece), con el cual no pude coincidir pero que Pilar si consiguió "cazar", hace apenas 7 u 8 años eran menos de mil los que hacían estas carreras. También ayuda el hecho de que sean gratuitas, pero si además de mantener el carácter de popular se trata de fomentar un poco la competitividad de poder correr a un buen ritmo, tendrán que inventarse algo de salidas espaciadas por grupos de edad, marca acreditada, número de dorsal o algo parecido, porque si no es difícil correr con un mínimo de comodidad.

lunes, 14 de febrero de 2011

LA EPICA TIENE MAS DE MIL CARAS

 
 

A pesar de que como aficionado al deporte siempre me haya sentido atraido por los maratones, debido a toda la carga de historia y leyenda que arrastran desde hace ya nada más y nada menos que 2.500 años, al considerarlo algo lejano e inalcanzable nunca había asistido como espectador a ninguno, y eso que el de Sevilla siempre ha pasado cerca de casa de mis padres,  pero como si fuera mostrando despecho hacia una novia que te rechaza, lo ignoraba, volvía la cara y miraba para otro lado.





Esa deuda por falta de interés la he saldado con creces en la edición de este año. Ahora que me he aficionado de verdad a los deportes de resistencia, que veo cómo mi forma física va mejorando de forma lenta pero firme conforme pasan las semanas y los meses de entrenamientos y competiciones, que empiezo a plantearme seriamente la posibilidad de enfrentarme a un maratón con capacidad suficiente para terminarlo, era el momento de vivirlo de cerca para prepararme también psicológicamente a lo que esta carrera significa y demanda a los que se atreven con ella.



 
Con más motivo aún, gracias a la blogosfera vas conociendo cada vez a más y más buena gente que comparten esta afición contigo, y que hoy se enfrentaban a este gran reto de correr hasta el límite de sus fuerzas, quería compartir esos momentos tan especiales con ellos aunque fuese desde "el otro lado", a pie de acera, correr unos pasos con ellos y darles mi ánimo y transmitirles mi enhorabuena por conseguir acabar la carrera y por cumplir sus objetivos. Es una gran alegría poder decir que todos ellos lo lograron, podrán contar a sus amigos, a sus hijos y a sus nietos que han completado la hazaña de correr una maratón, y además dentro de los objetivos que se habían marcado: menos de 3 horas, de 3 y media, o mejorar su marca, o simplemente acabarlo.




Me acerqué con Pilar primero a ver pasar la maratón por el punto más cercano a mi actual casa, en le cruce de la Avenida de Andalucía con la Ronda el Tamarguillo. Al ser una zona no residencial y en domingo, estaba un poco desangelada, asíq ue con una Sevici remonté un poco hasta el Km. 20, en la confluencia de Santa Clara con Montes Sierra . Aquello ya era otra cosa, coincidió además con los primeros grupos grandes, nada más de pensar lo que cansa una media maratón y que aún les quedaba correr otra media, daba vértigo. Bici arriba, bici abajo, conseguí ver a Oscar, a Fernando y a Lay, y hacerles una foto desde la bici como buenamente pude.


Después de esta primera toma de contacto, nos montamos en el coche, y rodeando la ciudad por la SE-30 y callejeando luego conseguimos llegar hasta Los Remedios, donde esperé a Oscar para acompañarlo y animarlo en los últimos kilómetros. Ya empezaba a tener problemas de agarrotamiento en las piernas, poco a poco consiguió llegar hasta la meta y lograr su objetivo: bajar de 3h 30'. Tras entrar él en el estadio, me quedé en la última curva antes de encarar en el estadio, donde empezaba el tramo de vallas, y ahí fui esperando a todos los conocidos para acompañarlos en ese último hasta entrar en el tunel sur.Allí pude ver y acompañar a muchos más: a Manu, Lay, ManuelSeluJonathan, Adrián, Luisfi... A Carlos me dió tiempo de retroceder un poco más y acompañarlo un rato más largo. Pero también me quedé con la ganas de conoceros a muchos de vosotros: a Alvaro, Alberto, Jose RamónRicardo, David-Matraca, David-Waltrapa, LuismaJan...



Mientras esperaba, veía pasar a todos los corredores que iban llegando al estadio, y ésa fue la inspiración para el título de esta entrada: ver cómo cada una de esas caras reflejaba el cansancio, el dolor y el agotamiento, pero también la ilusión, la alegría y la emoción de ver el fruto de sus esfuerzos. Con independencia de la edad, experiencia, condición física o estado de forma, dando igual si era el primer maratón o ya llevaban varias muescas en sus zapatillas, de si lo hacían en los primeros puestos o quedaban de los últimos, sin importar si lo hacían bastante enteros o rotos de tanto sufrir, todos y cada unos de los 3.899 que acabaron la carrera eran GANADORES, y podían sentirse como HÉROES. Dentro de su acelerado y fatigado corazón seguro que sintieron la emoción de dar las últimas zancadas dentro del estadio al calor de los aplausos de reconocimiento a su esfuerzo y coraje, cada uno lo viviría a su manera, y por cualquiera de ellos me hubiese cambiado por saber cómo se sintieron.



Así que esa semilla que tanto tiempo ha estado sembrada durmiendo, y que en los últimos meses he ido regando, ahora ha recibido el abono necesario para empezar a crecer. El año que viene, si ningún contratiempo lo impide, el maratón de Sevilla tendrá en mí a un loco más entregado a la tan extraña relación de amor-odio que se entabla entre los corredores y ella. Por ese reto lucharé y por ese sueño entrenaré con más fuerza si cabe. Espero por tanto contaros la próxima maratón de Sevilla desde dentro, al lado de mucho de vosotros pero en esta ocasión desde la línea de salida. ¡Ojalá lo consiga!

jueves, 10 de febrero de 2011

VA POR ELLAS, VA POR TODOS VOSOTROS


Los que hayáis entrado los últimos días en el blog, habréis notado un pequeño cambio, ya que he sacado a relucir una faceta hasta ahora desconocida para vosotros, mi parte pastelosa y romántica, y por aquello de que se acerca San Valentín, he cambiado el estilo de la música de instrumental y relajante a melódica y sentimental.


Es por este motivo que no quiero dejar pasar la ocasión de rendir un sincero homenaje a nuestras compañeras en la carrera de la vida. Y antes de continuar que quede claro que hablo en femenino porque desafortunadamente la mayoría de los que practicamos deportes de resistencia somos hombres, ojalá en este aspecto como en muchos otros hubiera una igualdad real y efectiva, en vez de perder el tiempo con chorradas como lo de jóvenes y "jóvenas".




Y es que del mismo modo que nuestros músculos se apoyan para moverse los unos en los otros, que los huesos comparten la tarea de soportar el peso de nuestro cuerpo y que los alimentos son la fuente de la energía que necesitamos, sin el apoyo y comprensión de ellas difícilmente podríamos llevar a cabo nuestra afición, por la paciencia con la que soportan el tiempo que les quitamos de estar a su lado,  por la ayuda que nos prestan en muchos momentos y  por el ánimo con el que nos empujan desde que tomamos la salida hasta que cruzamos la meta.



A veces no nos lo confiesan, pero al igual que nosotros tenemos lesiones y bajada de forma, ellas también tienen momentos de flaqueza: les duele sacrificar el tiempo libre que les robamos, aunque sea sólo una hora,  se preocupan porque podamos tener lesiones o desfallecimientos, nos vigilan desde la orilla cuando nadamos, aguardan inquietas a que lleguemos de las salidas en bici sanos y salvos, y vigilan que nuestro corazón funcione bien mejor que cualquier pulsómetro.


Desde aquí por lo tanto aprovecho para daros las gracias a todas, porque sin vosotras no sería posible que estuviéramos disfrutando de nuestros entrenamientos y carreras. Os doy las gracias a las que no os conozco y a las que sí, y por supuesto y muy especialmente a la que he tenido la bendita suerte de conocer y que se fijara en mí, que se pega muchos madrugones los fines de semana para acompañarme y que con tanto interés recoge en fotos y vídeos mis esfuerzos por ser tan buen deportista como ella lo es como mujer, como persona y como esposa. Muchas gracias, Pilar, de todo corazón.


Y antes de que tengáis que coger un pañuelo para secaros alguna lagrimita si os habéis emocionado con estas sinceras palabras (es coña, je, je),  también por cuestiones de fechas se aproxima otro momento muy especial, el que muchos lleváis semanas y meses esperando que llegue, dedicándole vuestros entrenos y esfuerzos con gran ilusión y empeño, siguiendo concienzudas y elaboradas planificaciones, observando vuestras evoluciones y vuestros ritmos, una fecha marcada en rojo y a fuego en vuestras mentes, nada más y nada menos que la MARATÓN DE SEVILLA



Aunque este año todavía no vaya a disputarla, será también un momento especial para mí: por primera vez me acercaré a verla, comenzará la cuenta atrás para tratar el año que viene de enfrentarme a ella y tratar de dominarla (si se deja, claro), era algo que siempre he visto como muy lejano y casi imposible, pero ahora empiezo a mirarla con respeto y prudencia, pero con decisión y coraje en demostrarme que yo también puedo ser uno de los temerarios que se enfrente con ella. Será también una ocasión estupenda de conocer en persona a muchos de vosotros a los que hasta ahora sólo nos hemos visto y leído a través del monitor, de reencontrarme con los que ya conozco, y de animaros y apoyaros con todo mi empeño a que logréis vuestro objetivo de acabarla y hacerlo además en el tiempo que os hayáis fijado como reto.


Vaya desde aquí por tanto todo mi ánimo para todos y cada uno de los más de 4.000 valientes y encorajinados corredores que se plantarán el domingo frente a la línea de salida, muy especialmente por aquellos que conozco en persona o a través del blog. Perdonadme si se me olvida alguno de vosotros, trataré de citaros a todos aunque sea alfabéticamente porque todos llevaréis el dorsal número 1 de campeones por igual para mí: Adrián, Alvaro, Antonio, Carlos, David, Fernando, Jonathan, Jose Enrique, Jose Ramón, Luisma, Manolo, Miguel Ángel, Óscar, Ricardo, Selu, Tomás ...  ¡MUCHA SUERTE A TODOS!

viernes, 4 de febrero de 2011

MAS PATOSO QUE NUNCA

Como este finde no compito (¡se hace raro, verdad? ;-D), aprovecho para contaros mis avances en el curso de natación, ahora que ya he pasado el ecuador: me han vuelto a subir de nivel, ¡ya voy por el cuarto! Sienta muy bien eso de pasar de curso, ver que te ponen ejercicios más exigentes y con mayor volumen. También se nota la diferencia de compartir la calle con nadadores de un nivel superior, eso hace que el ritmo sea más homogéneo y no tener que hacer tantos adelantamientos.





Otra novedad que ha implicado el "ascenso" ha sido el verme obligado a seguir equipándome: esto del deporte será muy rentable para la salud, ¡pero no para la economía! En esta ocasión me ha tocado comprarme un par de aletas, con el fin de realizar ejercicios específicos de piernas. Para alguien como yo que siempre ha sido un poco manazas y ganso, el verme con los pies así me ha hecho sentirme muy dentro de mi papel, je, je.





Cuando este jueves me las he puesto por primera vez, al estar dentro del agua y notar cómo el peso de ésta te hundía los pies hacia abajo, parecía como si las piernas pesaran el doble o el triple. Luego, una vez empezados los ejercicios, me ha costado adaptarme: cuesta mucho más mover las piernas y mantenerlas a flote cerca de la superficie, a veces notas que tu ritmo es más elevado, pero en otras ocasiones parece que llevas un lastre, en lugar de tener mayor propulsión.


También se me ha juntado el dolor del tendón en el pie derecho, del cual aún no me he recuperado, que me dificultaba el estiramiento del tobillo y realizar el movimiento del aleteo. Por instinto he tratado de sustituirlo flexionando desde las rodillas, pero la monitora me ha avisado que eso no es recomendable, pues es muy fácil lesionarse a causa del sobreesfuerzo. Menos mal que las piernas las tenía bastante descansadas, si llegamos a hacer estos ejercicios el martes, sólo dos días después de la media de La Cartuja, me hubiera costado todavía más.


Pero por mucho que cueste realizar estos esfuerzos, lo importante es saber ver los resultados: en los largos finales de descarga, ya sin aletas, he movido las piernas con mucha más fuerza y velocidad que otros días, ya voy notando cómo se van fortaleciendo esos músculos que tenía menos ejercitados, ahora toca probar el resultado en forma de tiempo haciendo series cronometradas este finde,  a ver si se notan los progresos. Ya os lo contaré, que descanséis estos días del trabajo y disfrutéis de los entrenos y/o las competiciones, aunque suene contradictorio.