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lunes, 28 de noviembre de 2011

LOS SACRIFICIOS A VECES OBTIENEN RECOMPENSA (SEMANA 6/18)


Evidentemente, a todos los que nos movemos por este mundillo nos gusta el deporte, pero si hablamos de entrenar puede que ya no obtengamos tanta unanimidad. Hay días que por calor, frío, lluvia o cansancio no apetece arrancarse, o bien por horarios es un contratiempo y lo descoloca todo,  y si tienes que ceñirte a un plan te ves forzado a  hacer ese entrenamiento a contracorriente. Todos los sacrificios de tiempo que le restamos a otras facetas de la vida al menos esperamos que no caigan en saco roto. En esta semana he tenido esa gratificante sensación, lo cual me hace estar especialmente contento y motivado para seguir entrenando con tanta dedicación como he estado haciendo en el último mes y medio, con vistas a llegar al maratón en las mejores condiciones posibles.


Así ha sido esta provechosa semana:


LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
SÁBADO
DOMINGO
FUTBITO
DESCANSO
GIMNASIO
NATACION
DESCANSO
DESCANSO
CARRERA


Lunes: Nueva Victoria, que por cierto es el nombre de la cadena de restaurantes de uno de mis compañeros de partido (nunca está de más colar un poco de publicidad subliminal, je, je). Partido raro por la falta de quorum (si hay algún voluntario para la lista de suplentes, que dé señales de vida), jugamos 4 contra 4, tirando desde dentro del área y con portero-delantero (como cuando éramos chicos en el recreo..., ¡si es que no queremos crecer!). Este tipo de partidos me viene bien al estar en buena forma, son un correcalles de contraataques encadenados. Sólo un gol, pero muchas subidas por la banda enlazando con el delantero, di más asistencias que Magic Johnson en sus buenos tiempos.




Martes: Aunque tocaba "nadaje" regenerativo,  descansé para llegar bien fresco al importante test que me esperaba el jueves. Fue una medida correcta, como luego se pudo comprobar.

Miércoles: Abdominales - 10x30, cuádriceps - 3x30 con 6 Kg y 1x25 con 12Kg, biceps femoral - 4x20 con 6 Kg, bici estática - 12 minutos. Me salté la elíptica por el mismo motivo que el entreno del martes, al día siguiente tenía un reto en el que no quería fallar.

Jueves: 1.900 metros, dentro de los cuales tenía el desafío de nadar 1.000 metros en menos de 20 minutos. Era de los pocos objetivos del año que aún no había cumplido, y que todavía era posible. Creía que no lo iba a conseguir, pero fui capaz de regular las fuerzas y mantener un ritmo constante, logrando parar el crono en 19'25". ¡PRUEBA SUPERADA! Era una marca que tenía muchas ganas de obtener, es una frontera simbólica de cara a ir nadando cada vez a un nivel más aceptable en las travesías y los triatlones. No me cansaré de decirlo: por mucho esfuerzo y dedicación  que le haya puesto, sin la ayuda y el asesoramiento de Irina no hubiera conseguido llegar a este momento. ¡Muchas gracias, profe! Primera satisfacción de la semana, pero no fue la última... 


Viernes: Descanso semipasivo, ya que al igual que el resto de la semana me di un paseo con las plantillas para irme adaptando a ellas. Casi una hora por el parque Infanta Elena en Sevilla Este, muy bonito y poco conocido, había mucha gente corriendo. Luego me di el consabido masaje de descarga previo a la carrera.


Sábado: Salimos Pilar y yo para Córdoba, antes hicimos parada turístico-cultural en Medina Azahara. Sólo nos dio tiempo a ver el museo y el audiovisual, pero mereció la pena, nos quedamos con ganas de más, de la próxima visita no pasa que veamos la parte principal. Luego llegamos al hotel que tan acertadamente nos recomendaron Carlos e Irina, muy buena relación calidad/precio y con una situación envidiable, con vistas a la monumental Plaza de las Tendillas. Comimos en una terraza en Gran Capitán, no faltó el inevitable flamenquín. Por la tarde paseo por la Judería con Oscar  y Sonia, visitando el Zoco y la Sinagoga, merienda al lado mismo de la Mezquita... Por la noche recogida de dorsal y cena de la pasta y la fruta, de nuevo con Oscar y Sonia, y a la cama prontito a descansar.


Domingo: Coincidimos en el desayuno con Carlos e Irina, hicimos un buen repostaje previo. Llegamos a la zona de salida un poco tarde, no había forma de aparcar, me arriesgué y aparqué en la puerta de un taller mecánico (tuve suerte y no me "cascaron", ¡menos mal!). El único calentamiento fue ir a paso ligero hasta el guardarropa, antes de salir pude saludar a Álvaro y conocer a Miguel Ángel, con la "cesta de la compra" a cuestas :-D.  Para salir me situé en la zona media, más atrás de lo que me gusta, pero si no haces los deberes y no llegas a tiempo, es lo que pasa.



Como era de prever, pierdo mucho tiempo en la salida: unos 45 segundos para llegar hasta la línea del "metro cero", y el primer kilómetro a trancas y a barrancas en 4'40". No llevo las plantillas porque aún no he corrido con ellas, pero los paseos semanales me han dejado un poco de agujetas en la parte externa de las rodillas, debido al cambio de postura. Entre esa sensación extraña y la posibilidad de que me volviera a molestar el pie no las tenía todas conmigo, pero la rabia y el coraje de perder tanto tiempo al salir me hacen embalarme a partir del segundo kilómetro.


A esa aceleración excesiva ayuda la amplitud de las avenidas del recorrido y las pendientes descendentes en dirección al río, el pelotón se estira y se ensancha, cada vez es más fácil busca huecos para adelantar . Durante varios kilómetros consigo rodar por debajo de 4'30", manteniendo la respiración controlada. Cruzamos el río (Km. 3), callejeamos un poco y lo volvemos a cruzar de vuelta (Km. 5), corriendo un rato paralelos al río. A partir del 7º kilómetro me estabilizo en el entorno de 4'30", veo que las fuerzas no me abandonan y que las molestias no me afectan para seguir en buena onda. Llego al Km. 10 en 45'23" un poco mejor que en Motril, comienzo a pensar que hoy sí que puedo mejorar mi marca.


Bajo el pistón otro peldaño, comienzo a rodar entre 4'30" y 4'40", y en breve llegará la subida que
decide si la prueba va a salir bien o no, en la zona de El Brillante (Km. 12 y 13). Es una subida suave pero sostenida, me sorprendo a mí mismo subiendo bastante suelto y sin tener que reducir la velocidad, es en estos momentos cuando pienso que las sesiones de gimnasio me han dado el puntito de fuerza que me faltaba para momentos como éste. Cuando terminamos de subir viene una zona donde se alternan los llanos con las bajadas (Km. 14 al 16), y sigo yendo bastante bien. Empiezo a hacer cábalas de hasta dónde podré bajar, pero todo depende de si  pego o no el bajonazo...



...Y ése momento llegó en el Km. 17, más tarde que en La Cartuja (Km. 11) y que en Motril (Km. 14), pero llegó. Ya estoy más cerca de aguantar bien una media maratón hasta el final, pero hoy aún no era el día. Me voy a ratos a 4'50"y a 5'00", de vez en cuando doy un arreón pero dura poco. Cuando llego al Km. 20 en 1h 32'15" calculo que si consigo esprintar un poco hasta el final puedo bajar de 1h 37'. Por un rato consigo volver  a bajar de 4'30", pero de repente en una de las últimas curvas, una voluntaria nos grita "¡Al carril bici!" No sé en que estaba pensando ni a qué se refería, pero un corredor y yo le obedecemos a rajatabla, y cuando estamos dentro de él nos vemos obligados a esquivar espectadores, carritos de bebe... Entre esos regates, saltar la cinta y acordarme del árbol genealógico de la voluntaria (en ese momento en caliente no te acuerdas que está dedicando su día libre a que tú puedas hacer esta carrera), me descentro un poco,  al final llego a meta en 1h 37' 27".



Es una buena rebaja, un  minuto y medio, y si no hubiera perdido tanto tiempo en la salida con el atasco ni al final con el desvío in-voluntario (como diría Jesulín de  Ubrique), sí que hubiera bajado de 1h 37'. Lo importante es la sensación de aguantar con más fuerza, y de recuperarte mejor después de la carrera. Por si no había tenido bastante para cansarme, luego estuve una hora dando vueltas con la bolsa al hombro tratando de localizar a Pilar para volver al coche, le había dejado mi móvil y no habíamos quedado en ningún sitio en concreto (despiste mutuo). Para quitarnos el mal sabor de boca de buscarnos y no encontrarnos, comimos otro flamenquin, un salmorejo y un postre argentino de categoría, y después de comer estuvimos a los famosos baños árabes, que esos contrastes de agua a distintas temperatura hacen maravillas en las piernas.
 


Por supuesto esta semana la cuento entre las positivas, así que ya vamos 4 a 2. La que viene continuaré con el proceso de adaptación a las plantillas, ahora me toca empezar a trotar con ellas, cada día un poco más. Espero que el cambio no sea demasiado incómodo, si encima de que los días que corro son pocos los tengo que acortar, acabaré convirtiéndome en uno de los que dicen esa frase tan original, que por supuesto nunca ningún conocido os ha soltado tratando de hacer la gracia: "correr es de cobardes". No, cobarde es el que no trata de superarse a sí mismo, de un modo u otro, no necesariamente corriendo.

martes, 22 de noviembre de 2011

HABLEMOS DE DOBLES ANIVERSARIOS, CAMBIOS, MEDIAS Y BLOGUERIAS VARIAS (SEMANA 5/18)

Se me juntan los temas y no sé por dónde empezar. Lo haré con el burro delante para que no se espante: esta semana se cumplen dos aniversarios especiales de mi vida deportiva. Ayer hizo un año de mi primera media maratón, la de Camas, en la cual comencé a creer de verdad en mis posibilidades de correr una maratón entera, proyecto en el que ahora estoy inmerso de pleno. Desde entonces ya he corrido unas cuantas (ya llevo siete, y dos carreras más como la Infinita y Doñana aparte por sus peculiaridades). Unas han salido mejores que otras, pero todas han sumado para adquirir experiencia e ir forjándome para el gran reto.





El otro aniversario está a punto de caer, será el viernes: se trata de mi inicio como bloguero, tras un tiempo como lector pasivo y luego como comentarista esporádico. Si la experiencia como deportista es muy enriquecedora, la que te aporta el blog no se queda lejos: aprendes mucho de los demás, compartes los entrenos y las carreras, te alegras con los logros ajenos, entras a formar parte de una gran familia donde las distancias no importan, porque podemos visitarnos a diario para saber cómo nos va a cada uno. También tiene en común con el deporte lo que engancha, estar un día sin asomarte a ver qué cuentan por ahí a veces se hace un mundo.



Estos dos acontecimientos han sido dos cambios muy importantes  en mi vida deportiva. En nuestro país esta palabra está estos días muy de moda (ahora los snob le llaman a éso un "trending topic" por las influencias twitteriles) por el resultado de las recientes elecciones generales. Todos tratamos de hacer cambios en nuestra vida cuando algo nos va mal: cambiamos de coche, de trabajo e incluso de pareja. Con independencia del cambio del color del gobierno, espero que lo que de verdad cambie es la forma de hacer política, que dejen de comportarse como una casta privilegiada, se remanguen las camisas, arrimen el hombro y cada uno desde su puesto ponga todo de su parte para sacarnos de la situación en la que estamos, en una parte bastante considerable por culpa de todos ellos.


Volviendo a lo que nos gusta y nos interesa, la semana que acaba de concluir ha vuelto a ser de las buenas y provechosas. De momento  el marcador es favorable, digamos 3 (1ª, 4ª y 5ª) a 2 (2ª y 3ª), pero la importante será la última, la decisiva, deseada y marcada en rojo fuerte. Éstos han sido los últimos entrenos:

  
LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
SÁBADO
DOMINGO
FUTBITO
NATACION
GIMNASIO
NATACION
DESCANSO
CARRERA
CARRERA


Lunes: Continúa la racha... Y ésta vez parecía que se iba a romper, pero los que al final se rompieron un poco fueron dos compañeros del equipo contrario. Nada serio, un tirón y una pequeña torcedura, pero lo suficiente para que la coyuntura nos favoreciera propiciando la remontada. A nivel individual, partido un poco extraño: más discreto que de costumbre en defensa, y en ataque, sin hacer nada del otro mundo, aproveché la forma física y el bajón del otro equipo para marcar tres goles al contraataque en los últimos minutos.  


Martes: Siguen las buenas sensaciones en el agua. 2.000 metros en bilateral repartidos en 2x(4x250). Los ritmos para lo poco que llevo de práctica fueron más decentes de lo que me esperaba, entre 5'03" y 5'19". Cincos series fueron por debajo de 5'10", algo completamente inesperado.


Miércoles: Abdominales - 10x30, cuádriceps - 3x30 con 6 Kg y 1x22 con 12 Kg, biceps femoral - 4x18 con 6 Kg, 11 minutos de elíptica y otros 11 en la estática. Detalle contradictorio: aunque tengo mucho más entrenada la carrera a pie que la bici, en la elíptica acabo mucho más reventado que en la estática, y sin embargo según lo electro-Matrix-marcadores el consumo calórico es el doble en esta última. Que me lo expliquen...


Jueves: Otro día de los que te vas a casa con una sonrisa de oreja a oreja. 1.800 metros, con 10 series de 100 metros cada 2'30". ¡Todas por debajo de 2 minutos! Para alguno de vosotros éso no será nada del otro jueves (nunca mejor dicho), pero para mí fue un sorpresón mayúsculo. Además mantuve bastante bien la regularidad: quitando la primera en 1'50" y la última en 1'58", todas las demás fueron entre 1'54" y 1'56". Eso sí, las agujetas en los brazos me han durado unos pocos de días.


Viernes: Aunque ya iba tocando, descanso involuntario por cuestiones laborales. ¡Y encima me quedé sin siesta! ¡Grrrrrrrrrrrr!


Sábado: Como la intención era cansarme para arrancar al día siguiente con las piernas un poco tocadas, me decidí a probar por primera vez un entrenamiento con ritmos progresivos. Reconozco que soy un poco copión, y como a los que os leo los usáis y os va bien, decidí experimentarlos en carne propia. El resultado fue el que os detallo a continuación:

KM
RITMO REF.
RITMO 1º
RITMO 2º
1 - 2
5' 15" / 5' 30"
5' 16"
5' 21"
3 - 4
5' 00" / 5' 15"
5' 06"
5' 06"
5 - 6
4' 45" / 5' 00"
4' 55"
4' 49"
7 - 8
4' 30" / 4' 45"
4' 41"
4' 36"
9 - 10
4' 15" / 4' 30"
4' 20"
4' 18"
11 - 12
5' 00" / 5' 30"
5' 24"
5' 24"


La verdad es que ha sido un gran "descubrimiento" (bueno, cuando Colón "descubrió" América ya existía de antes, ¿no? ;-)  ). El entrenamiento es más ameno y variado, en un mismo día practicas velocidad y resistencia, con ritmos de maratón, media e incluso de 10.000 (el deseado para primavera, no el de mi actual marca). lo único malo es que para los que no somos aún capaces de mantener el ritmo a ciegas hay que estar continuamente mirando el reloj, acelerando y frenando según las circunstancias.



Domingo: De postre, el plato fuerte, mi primer entrenamiento de carrera de más de dos horas (he entrenado más de dos horas pero en bici, y he corrido más de dos horas pero en competición, en Écija, Infinita y Doñana). Me correspondían 22 kilómetros entre 5'20" y 5'50", con ritmo medio objetivo de 5'35". Hice una de mis rutas favoritas de la vega de Granada, la llamo la de los tres ríos: por carriles paralelos a las orillas del GenilDilar y Beiro. En el Dilar  hay un tramo muy chulo entre la vegetación, pisando un suelo multicolor de hojas otoñales y más adelante hay que ir agachado para pasar bajo una bóveda de cañas (si yo me tuve que agachar, en ése momento me acordé de "tallos" tipo Antonio Morales, que hubiera tenido que ir de rodillas, como los pasos al salir y entrar en los templos en Semana Santa, je, je). Fueron un total de 2 horas y 32 segundos, con una media de 5' 28" (proyectados significarían 4 horas peladas, un poco más cerca de mi objetivo, ¡ésto marcha!). Fui bastante regular dentro de lo que cabe en los parciales kilométricos, entre 5'10" y 5'38", la mitad de ellos entre 5'20" y 5'30".


Pero no todo es de color de rosa: las molestias en los pies van poco a poco a más, así que tengo que empezar ya con las plantillas, antes de que las cosas vayan a mayores. En la media de Córdoba competiré por primera vez con ellas, espero adaptarme bien, si no a olvidarme de la marca y en vez de correr "alegre ma non troppo" rodaré en "adagio". ¡Que no pare la música!

lunes, 14 de noviembre de 2011

TODOS BUSCAMOS LA COMBINACION PERFECTA (SEMANA 4/18)

El pasado viernes se dio una combinación de fecha extremadamente curiosa, que ha propiciado un sorteo único y extraordinario donde todos teníamos depositadas nuestras esperanzas e ilusiones de que el destino colocara el orden de las bolas de la forma adecuada para acabar con la hipoteca, cumplir nuestros sueños y reorganizar nuestra vida sin ataduras económicas ni de tiempo. La mayoría seguimos hoy igual que el jueves, pero éso no quita que en nuestro día a día sigamos combinando nuestro tiempo y nuestro esfuerzo entre el trabajo, la familia, los amigos, nuestras aficiones... tratando de no fallar en ninguno de los casos ni por exceso ni por defecto, y de no descuidar a ninguna de estas facetas por dedicarnos en demasía a alguna de las otras.


Dentro de nuestros entrenamientos deportivos pasa lo mismo, sobre todo a los que practicamos más de un deporte a la vez. Tenemos que decidir cuántos días entrenamos, cuánto tiempo cada día, a qué ritmo o cuánta distancia o intensidad... Ya lo comenté en una entrada más a fondo, no voy a repetirme al respecto. Simplemente lo retomo porque dentro de los entrenamientos de la maratón el número de kilómetros semanales y los ritmos son un tema de gran importancia. Cuando os expuse mi plan ya expliqué el motivo de que haga bastantes menos kilómetros que la mayoría de vosotros, aunque conforme pasen las semanas dicho volumen lo iré aumentando. En cuanto a la tradicional tirada larga de cada semana, también tengo mi propia estructura cíclica.


Hace un par de semanas os conté que cada tres domingos tendré una media maratón competitiva, donde trataré de ir mejorando poco a poco mi mejor marca, desde el sub 1h 40' inicial al deseado sub 1h 35', de momento la cosa se ha quedado en sub 1h 39', ya veremos hasta dónde somos capaces de llegar. En los dos domingos que habrá entre una media y otra haré dos tipos distintos de entrenamientos largos, cada uno con un objetivo distinto.


El domingo inmediatamente posterior a cada media haré un rodaje de entre 18 y 20 kilómetros, a un ritmo que podemos considerar de simulación. Será un ritmo de entrenamiento vivo pero sostenible, muy similar al que llevaré en la primera mitad de la maratón. Por lo tanto, trataré de que gradualmente vaya subiendo para que hacer esa primera mitad a un buen ritmo me cueste el menor esfuerzo posible, guardando fuerzas para la segunda mitad. Ese ritmo de entreno empezará en 5'30"/Km., y para el final del plan deberá rondar los 5 minutos pelados.





El siguiente domingo, el anterior a la siguiente media, la distancia será más larga, irá subiendo progresivamente desde los 18 iniciales hasta el último rodaje antes del tapering que pretendo que sea de 28 kilómetros, para asomarme a la frontera del famoso "muro" (que no es ni el de "la verguenza" de Berlín, ni el de las Lamentaciones de Jerusalén ni el mítico de Pink Floyd). A este rodaje lo llamaré de acumulación, el ritmo será más sosegado, en un principio será entre  5'30" y 6', sólo si notase una gran mejoría lo subiría posteriormente. Lo que buscaré con estos rodajes es prepararme para la segunda mitad de la maratón, normalmente los haré tras días de entrenos medio fuertes para que el cansancio previo me haga llevar una marcha menos. En ellos aprenderé a regular fuerzas, a tirar de reservas y a apretar los dientes.


En cuanto al resto de los entrenamientos, la semana ha sido muy completa, ésta ha sido la combinación resultante:


LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
SÁBADO
DOMINGO
FUTBITO
NATACION
GIMNASIO
NATACION
DESCANSO
BICI
CARRERA


Lunes: Desde que os cuento los partidos, estoy en racha ganadora. A ver cuánto dura, je, je. Partido a la italiana al principio, con mucha defensa y pocos contraataques, los goles no llegaron hasta el final. Por mi parte, como viene siendo habitual, partido muy completo en defensa y cortito y con leche en ataque, un gol de palomero y poco más que contar.


Martes: Después de la carrera bipolar de Granada, el "nadaje" regenerativo era lo que tocaba, pero cometí la imprudencia de meterme en la piscina con el cronómetro. Hice los 2.000 metros a base de series de 50 y 100 metros, a ritmo de crucero pero descansando sólo cada 500 metros, afanándome en coger ritmo nadando con respiración bilateral. Creía que las diferencias iban a ser más grandes, pero ando menos lejos de lo que me esperaba de igualar ritmos.


Miércoles: Abdominales - 12x30, cuádriceps - 3x20 con 6 Kg y 1x20 con 12 Kg, biceps femoral, 3x16 con 6 Kg, 10 minutos en la elíptica y otros 10 en la bici estática (ésta también es marca Matrix: ¡a 45 Km/h! ¡Sí, claro! Ahora yo voy a ser el sucesor de Cris Lieto, je, je). También roté por varias máquinas de tren superior: pectorales, hombros, etc., también en cada una de las 30 repeticiones con 6 Kg.


Jueves: Esta vez sí que he vuelto por mis fueros, haciendo los deberes de forma correcta: 1.500 metros, con 5 series de 200 metros, entre 3'48" y 3'58". He sido capaz de dosificarme los dos días pero obteniendo a la vez resultados satisfactorios, así que doblemente contento, ¡qué buen sabor de boca te queda cuando haces las cosas bien!


Viernes: Para recuperarme de los entrenamientos de la semana y con vistas a llegar descansado a los dos exigentes del sábado y domingo, opté por un descanso hiperpasivo en forma de siesta maratoniana. Me sentó muy bien, así es más fácil regenerarse. Los resultados posteriores demostraron que la decisión fue la correcta.


Sábado: De nuevo salí con mi compañero Diego, más satisfechos ambos con mi rendimiento que hace dos semanas. Fueron 62 Km., a la ida por la Vía de la Plata, en las subidas un poco menos atrancado, luchando dentro de mis posibilidades y entrenando el pedaleo de pie. A la vuelta por El Garrobo y Gerena, con unos adoquines infernales y unos badenes en cuesta abajo muy peligrosos, pero con naturaleza a pie de cuneta y con buenas curvas para practicar la técnica. Una lástima que en los últimos kilómetros el viento en contra nos empeorara la media, nos bajó de 27 y pico a 26,8.


Domingo: Primer rodaje de simulación. Pretendía ir hoy entre 5'15" y 5'45" con una media de 5'30". Los 18 Km. los he hecho en 1h 36', a 5'20" de media, bastante mejor de lo esperado. Los dos primeros de calentamiento, a 5'23" y 5'27", del 3º al 12º entre 5'12" y 5'33", todos menos dos por debajo de 5'20", y del 13º al 18º entre 5'04" y 5'33", cuatro por encima de 5'20". He vuelto a coger el canal del Bajo Guadalquivir, tras un par de dudas cojo la variante que remonta el río Guadaira por su orilla derecha.


Es un carril muy bueno para correr, de tierra y a veces de albero. Sin apenas cuestas, aunque sí irregular y con ondulaciones, muy apropiado para entrenar la tan de moda propiocepción (lo que de toda la vida se ha conocido por equilibrio, reflejos y coordinación). Paisaje bastante bonito, con vegetación al lado del río, sin perros ni vehículos a motor. Pocos corredores y algún paseante, pero éso sí, lleno de ciclistas en bicis de montaña. La mayoría saludan con educación, otros te ignoran e incluso los hay que te miran con desafío, como acusándote de invadir su zona o de profanar su terreno. Si es que quieren ponerles vallas al campo... Al ir ellos como es lógico más rápido y  tener una menor estabilidad, cuando me cruzo con ellos me toca cederles el paso y dejarles siempre la trazada limpia.


En resumen, una semana completa y con buenos resultados, de las que te suben la moral. Esperemos que abunden más éstas y que las que escaseen sean las flojas. Aprovecho la ocasión para ofrecerme a compartir con vosotros esos rodajes dominicales, principalmente con los que también estéis preparando la maratón. Así podremos intercambiar opiniones y sitios de entrenamiento. Para terminar, y volviendo a la fecha peculiar del viernes, os dejo este curioso enlace sobre la interpretación del número once en el tarot marsellés: la Fuerza. Es más similar a la mental de los Jedi que a la física, todos sabemos que a la hora de la verdad nuestra voluntad es más importante que nuestros músculos.

lunes, 7 de noviembre de 2011

EL GRANADA VENCIO EN SEVILLA, PERO UN SEVILLANO NO TRIUNFO EN GRANADA (SEMANA 3/18)





Si en lugar de vivir en el tecnológico y materialista siglo XXI me hubiese tocado la época de los romanos,  para saber si los hados me iban a ser favorables en mi próxima carrera me hubiera dedicado a buscar presagios observando el vuelo de las aves, o directamente a destripándolas  para observar sus vísceras. Pero tampoco hace falta ser tan "Bruto", con el resultado del partido del lunes ya podía tener una mosca  rondando por dentro de mi mente.



Y éso a pesar de haber descansado tres días esta semana y de haberme dado el masaje de descarga el viernes, pero las secuelas del trail del martes me han llegado hasta el domingo. No me quiero ni imaginar cómo estaría si hubiera hecho la exigente carrera de la subida a la Ermita de la Cabra. Menos mal que no fui tan idem de apuntarme a ella, si no lo de hoy hubiera sido peor todavía.





La semana, escasa de entrenamientos y algo atípica, quedó así:


LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
SÁBADO
DOMINGO
FUTBITO
CARRERA
DESCANSO
NATACION
DESCANSO
DESCANSO
CARRERA


Lunes: Casi repetimos los mismos equipos de la semana pasada. Victoria más ajustada, hice un partido bastante aceptable en defensa, en ataque sólo colaboré en la circulación de balón y con una asistencia desde el saque de banda. Nuevamente no me dejé la escopeta de feria en casa...



Martes: Con muy pocas horas de descanso, me voy de Trail con Falín (un fenomenal "trialero" que está haciendo una gran preparación para El Cruce Columbia), Antonio Morales (futuro maratoniano que va a debutar a lo grande) y David (gran corredor y mejor persona todavía, alegre y dicharachero como pocos). Subimos El Picacho y El Aljibe, la ruta no fue muy larga (14 Km.) pero sí intensa (desnivel cercano a 1.000 metros). Por mi parte fue más bien senderismo: subiendo iba muy cargado de cuádriceps, y bajando cortito de técnica y sin zapatillas de trail. Fue un día muy chulo, pero que luego me pasó factura.


Miércoles: Debería haber ido al gimnasio, pero me notaba un poco tocado, y preferí descansar. De todas formas, consideré que el trabajo de fuerza estaba hecho, con un día de antelación.



Jueves: Tras el petardazo de la semana anterior, quería resarcirme un poco. Lo conseguí a medias, en el piramidal 400-300-200-100 hice tiempos aceptables en todas las series menos en la segunda: 7'55", 6'03", 3'56" y 1'53".


Viernes: Descanso y masaje de descarga. En teoría me tocaba recoger también las plantillas, pero se retrasarán hasta el próximo lunes.


Sábado: Descanso activo con paseos varios por Granada. recojo el dorsal y visito la feria del corredor, bastante completa.


Domingo: Menos mal que la lluvia nos dio un respiro, en ese sentido sigo siendo talismán. Pero eso sí, frío sí que hacía bastante, a todos nos costaba quitarnos el chándal para calentar. Saludo a Antonio de Rábita Ruta, y conozco en persona a Jordi Vila, gran triatleta que encadena Iron Man y medios IM como el que come pipas. Cojo sitio con tiempo en la salida, no me gustan los atascos del principio.





A pesar de ello, en los primeros metros cuesta correr con comodidad, siempre hay gente que se coloca más adelante de lo que debería para su nivel. Hacemos una especie de trébol volviendo una y otra vez a la misma glorieta, en el borde de los pétalos siempre hay listillos que recortan en el giro de 180 grados. Como lo de engañarme a mí mismo no le veo mucho sentido, yo los hago de forma correcta. Tras pasar el primer kilómetro por el atasco inicial en 4'45", el resto van cayendo todos entre 4'30" y 4'35", pero las sensaciones no son muy buenas: no me noto fresco, los muslos no están recuperados del todo. No es el típico cuadriceps cargado, es un músculo más pegado al fémur (¿sartorio? ¿recto del fémur?). Lo achaco al trail del martes, es normal que algún músculo que no suela usar esté más cansado de la cuenta.

Dejamos atrás el Zaidín y nos dirigimos a la zona de Arabial. Aún mantengo el mismo ritmo, pero cada vez me va costando más. Me tomo el gel un kilómetro antes de lo previsto (Km. 6), pero no es un problema de energía, así que no soluciona nada. Cuando paso el Km. 8 cruzo por delante de la casa de mis suegros, allí están con Pilar para hacerme la foto de rigor. Aún voy bastante entero, pero ya me veía venir que la segunda mitad no iba a ser un camino de rosas precisamente...


Paso el Km. 10 ligeramente peor que en Motril (45'50" por 45'30"). Si me mantuviese mejor en la segunda mitad que entonces aún podría al menos haber mejorado mi marca, pero definitivamente hoy no era el día indicado para ello: comienzan las cuestas arribas para subir a la parte alta de la ciudad, y se me atragantan como nunca recuerdo que me haya pasado. Voy sin problemas de energía, cardiovascularmente muy controlado... pero las piernas están clavadas, me desfondo de golpe, lo más parecido hasta ahora a lo de Écija pero al menos sin dolor, sólo con impotencia. Para colmo el engorroso chip en forma de lengüeta se me suelta, paro un momento y decido llevarlo el resto de la carrera en la mano.

Al igual que ha hecho mi tocayo Carlos Jean, cambio el chip sobre la marcha y paso al plan B: puesto que hoy no estamos para competir en una media, vamos a entrenar para la maratón entera. Me imagino que estoy entre el kilómetro 20 y el 30, donde  probablemente comenzarán las primeras sobrecargas y síntomas de fatiga, una situación similar a la actual. Veo que soy capaz de mantener un ritmo bastante constante alrededor de 5'30", sin esforzarme a tope ni sufrir demasiado. Así que me introduzco en el simulador de vuelo, y ya no me bajo de él hasta llegar a meta.

Pasamos junto al Arco de Elvira, y luego nos desviamos por calles muy céntricas como son Gran Vía, Reyes Católicos y Angel Ganivet. Procuro disfutar del momento, es el único día del año que puedo correr por estas calles sin que los coches me estorben  ni me amenacen. Nos desviamos luego de nuevo hacia las afueras, llegamos al estadio tras pasar en el Km. 20 por donde antes era el Km. 3, entramos en el estadio y bajo por poco de 1h 44': peor que en Los Palacios, y sólo un poco mejor que en la Vía Verde donde fui a rodar sin forzarme. Pero me quedo con el entreno de calidad: he llegado muy entero de fuerzas, sin dolores de rodillas, y nada más cruzar la meta he recuperado la respiración y las pulsaciones casi sin darme cuenta.

La organización de la carrera es muy buena, se notó el día antes con el reparto de dorsales y la feria, en la salida con los vestuarios y el guardarropa y durante la carrera en los avituallamientos. Pero lo de la meta ya es para que fueran ellos los que subieran al podio: toda, repito, TODA la contrarrecta llena de mesas con vasos de agua, Coca-Cola, isotónicas, fruta variada (naranjas, plátanos y manzanas), sin límite, ¡barra libre! y sin colas. Tras avituallarme por primera vez (¡lo hice hasta tres veces!) me dirijo a la zona de masajes: cuatro carpas militares llenas de camillas, ¡con dos fisioterapeutas en cada una! Sin tener que esperar demasiado tiempo, me toca una pareja muy desigual: un señor mayor, muy amable, calvito y gordete (tipo  Danny de Vitto), y una chavala morena y guapetona, con un aire a Nika la de Operación Triunfo. Seré sincero: no me hubiese importado que "Danny" tuviera que salir a hablar por el móvil, a fumarse un cigarrillo  o a cambiarle el agua al canario, y así que "Nika" se entretuviera más tiempo conmigo. ¡Pilaaaar! No te me enfades, si yo estaría encantado de que tú aprendieras y fueses tú la que me los dieses en casa, je, je.

Como hoy el día iba de dobles de famosos, en los más de 20 minutos que estuvimos esperando a que dejaran pasar los autobuses (y éso que el tráfico de coches ya llevaba un rato abierto), me tocó al lado el de Ibrahimovic. Con la de millones que habrá ganado, y no se viene en un Porsche ni en un Ferrari, ni siquiera se pilla un taxi... Luego le oí hablar por el móvil en italiano, normal con la de años que se ha pasado viviendo en Milán... Bueno, no me enrollo más. De ésta he aprendido a evitar entrenos tan exigentes la semana antes de una carrera, pero el ensayo me ha demostrado que aunque no haya elevado mi techo, sí tengo al menos bastante bien reforzado el suelo. ¡Y éso sí que es una buena señal! Hay que andar con pasos firmes para no hundirse por el camino. ¡Arrivederci, Zlatan!