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lunes, 20 de agosto de 2012

DÉJÀ VU EN FORMATO ANFIBIO

Hoy viene a cuento este "palabroto" o galicismo en el título (supongo que esa sensación extraña os habrá sucedido a vosotros también alguna vez)  debido a las coincidencias entre las pruebas de mi tercer y último doblete veraniego, recorriendo  las mismas playas de Rota (Punta Candor y La Costilla) pero con un "pequeño" matiz diferencial: el sábado lo hice nadando (sólo vuelta) y el domingo corriendo (ida y vuelta).


Para la travesía de Rotalagua del sábado, me desplacé antes el viernes por la tarde con Pilar a Rota, pues estábamos citados para recoger el material, recibir información y consultar todas las dudas que tuviéramos en el café-bar Badulaque, con una situación envidiable en primera linea de playa y unas vistas panorámicas de la Costilla a través de sus cristaleras. Apenas acudimos menos de la mitad de los nadadores inscritos, el resto recogerían su bolsa la misma mañana del sábado. De las cosas que nos comentaron la que más preocupados nos dejó a todos fue que el coeficiente de la marea baja iba a ser muy alto, motivo por el cual había que tener mucho cuidado con no desviarse del recorrido, porque a la altura de los corrales de la Punta del Boquerón la profundidad iba a ser muy escasa, y el riesgo de "encallar" con las rocas era bastante considerable. También nos comentaron que habría ligeras modificaciones para acortar el recorrido, pues si seguíamos las boyas a rajatabla serían casi 7.000 metros en lugar de los 5.000 anunciados.


El sábado llegué temprano, y ya comencé a encontrarme con caras conocidas: Antonio Mariscal, Selu, Silvestre, y muchos otros componentes del Activa Club Triatlón Xerez. Tras un desayuno rápido, nos dirigimos al paseo marítimo donde pudimos dejar nuestra bolsa en el guardarropa, colocarnos el neopreno bien untados de vaselina para evitar rozaduras, y a subirnos en el tren turístico que nos iba a acercar a Punta Candor. La estampa del trenecito con más de 70 nadadores, embutidos casi todos en un neopreno, con el gorro y las gafas en la cabeza, y amenizado nuestro trayecto por canciones tipo "La gallina turuleta", "Bob Esponja", "Que lo baile" y otras similares era francamente pintoresca, como se podía comprobar en la cara de asombro y perplejidad de los roteños y turistas que nos fuimos cruzando por el camino. Cuando llegamos a Punta Candor había varias bicis esperando apoyadas a los triatletas que se encontraban entrenando para el Triatlón de Rota, con los que nos cruzamos cuando salieron del agua, entre ellos estaba Manu-Caxaira, al que pude saludar brevemente.


Antes de salir nos avisan de la 1ª modificación del recorrido: en lugar de seguir las pequeñas boyas amarillas que marcan la zona de baño, al principio tendríamos que ampliar la salida llegando a dos boyas grandes que colocaron  con el fin de que nos separemos aún más de los corrales. Se da la salida y me la tomo con tranquilidad, pues hay por delante un largo camino por recorrer, y nadando se hace aún más largo. Al poco de separarnos de la costa comienzan los problemas: las *$%# gafas, que &"@/ sea la hora en que me las compré, vuelven a desajustarse, no para de entrarme agua en los ojos, y no veo un !;?=| (creo que más o menos se me entiende). Me paro y trato de ajustarlas bien, pero es inútil: cada dos por tres se me vuelven a mover.


En esas condiciones, como es lógico, es imposible que consiga seguir la estela de los más rezagados, y en poco tiempo me quedo atrás del todo. Continuamente me tuerzo más que los carritos del supermercado, y uno de los piragüistas voluntarios se tiene que dedicar en exclusiva a mí, si no hubiera acabado como David Meca, pero en lugar de ir hacia África vete tú a saber si iba a tirar hacia las Canarias, Azores, Cabo Verde o el Algarve (como estamos de vacaciones y en crisis, hay que buscar formas baratas para irse de viaje). Soy tan cabezota que me tiro casi una hora luchando inútilmente con las gafas, parándome más veces que los pasos de Semana Santa, hasta que me rindo a la evidencia y le pido ayuda al piragüista. Avisa a la lancha de Protección Civil, y hago una parada técnica en boxes: subo como puedo, con calambre de gemelo incluido, aprieto bien las gomas y vuelvo a tirarme al agua.


¡ASI CUALQUIERA!
A partir de aquí la película cambia bastante: ya no es una versión acuática de "El Proyecto de la Bruja de Blair" o de "REC 2" donde no se ve "ná de ná", sino más bien una proyección a cámara lenta de "El acorazado Potemkin": nado mucho más cómodo, no me desvío tanto, y aunque en cada boya paro un momento a "asomar el periscopio" para orientarme porque están muy separadas, siempre hay alguna piragua o lancha en el horizonte que me sirve de referencia. Lo que me preocupa ahora es que he perdido mucho tiempo y no sé si voy a ser capaz de acabar la travesía dentro del tiempo establecido, ya que aún no he llegado al barco de avituallamiento que se supone que estaba a mitad de recorrido. Cuando por fin empiezo a verlo, tengo corriente en contra que me frena, y se me acercan los de Protección Civil a avisarme de que el organizador les ha pedido que me adelanten un poco para no ir tan separado del resto de nadadores. A regañadientes acepto la decisión: no voy tan cansado como para no llegar, pero con la responsabilidad que ellos acarrean al embarcarse en un "fregao" de esta envergadura no es plan de montarles un numerito y complicarles la vida.



Los de la lancha me adelantan unos 200/300 metros, ya estoy casi al lado del barco, y me comentan la segunda modificación: en vez de ir de los barcos hacia las boyas de costa, hay que atajar y dirigirse en diagonal directamente hacia La Costilla. Así que de nuevo al agua y a nadar lo que queda del tirón. En esta zona la referencia es el edificio alto de la costa y las piraguas y lanchas que tengo por delante, además que otros nadadores a los que gracias a la "ayudita" he alcanzado. Voy más o menos a su mismo ritmo, sin los problemas con las gafas habría estado todo el rato acompañado y la travesía y la orientación hubieran sido mucho más llevaderas, pero son gajes del oficio 100% culpa del menda lerenda. Ya se nota el cansancio y el dolor en forma de quemazón en los brazos, pero poco a poco nos vamos acercando. Cuando por fin llegamos a la orilla y hacemos pie, hay mucha gente aplaudiéndonos, yo me espero a que los dos nadadores con los que he coincidido al final y algún otro que iban un poco más atrás me adelanten, ya que mi posición correcta en la clasificación tenía que ser la que era cuando me remontaron, la última posición, entrando en 2 horas 40 minutos.



En la orilla y comentando la prueba, todos coincidíamos en lo dura que había resultado, por su longitud, difícil orientación, ligera corriente en contra... Lo curioso es que nadie se ponía de acuerdo en la distancia total. Algunos decían que un poco menos de 5.000 metros, otros que más de 6.000... Todo depende de lo más o menos recto que haya hecho cada uno su trayecto. En cualquier caso, y a pesar de la "ayudita", fueron "una jartá" de metros, más de mi record anterior en el mar (unos 3.000 aproximadamente) y en piscina (4.000), y más de los míticos 3.800 que son necesarios para completar un Iron Man, así que ya he conseguido hacer dos de los tres parciales por separado (la maratón ya la completé en febrero), y el sueño empieza a estar un poco menos lejano... Para celebrarlo, tuvimos sorteo de quesos y pantalones vaqueros (es extraño que no me tocar ningún premio, teniendo el número cinco...), y posterior cerveza y paella en el Badulaque.



Ya el domingo, con los brazos muy pesados, me fui a la Plaza de Jesús Nazareno por tercer día consecutivo (me acordé de Forrest Gump cuando iba la Casa Blanca una y otra vez en la peli, je, je...) Por allí estaban la mayoría de los Rábita Ruta: (Matraca, Currito, Andrés Mariño, Alberto, Manuel Andrade...) y Manu Chaparro, otro que igual te lo encuentras corriendo en lo alto de una montaña que en la playa. La asistencia fue más baja que otros años porque coincidió con la de Sanlúcar, también lo harán el 16 de Septiembre Rotaria de Cádiz y Chipiona, y en cambio el 2 de Septiembre no se corre ninguna por la playa. Señores organizadores, un poquito de coordinación, por favor...   



Con un poco de retraso se da la salida, en una mañana calurosa y con escaso viento para refrescarse. No las tengo todas conmigo de si podré correr a tope, después de la paliza del día anterior. Aunque nadando apenas uso las piernas, la sobrecarga de ejercicio te puede afectar en forma de dolores en la espalda, falta de energía, dificultad psicológica para exprimirte a tope... Salgo un poco reservón, buscando un ritmo lo más homogéneo posible. Me sitúo detrás de un grupo numeroso de unos 20 corredores, al principio consigo mantener la distancia con ellos, pero poco a poco se me van escapando. Me centro en encontrar mi ritmo y creo que lo encuentro, cómodamente duro o duramente cómodo, a gusto del consumidor.




Llegamos al punto de giro, a la vuelta apenas varían las posiciones. Adelanto al principio a varios, pero luego poco a poco me adelantan otros. Voy todo el rato "pidiendo la hora", buscando en el horizonte el arco de meta, que tarda en aparecer pero por fin lo hace. Un último apretón final y entro con un tiempo bueno para mí, 36'35", casi dos minutos menos que el año pasado. Saludo a los conocidos, y me voy rápido para casa a descansar, que ya he tenido bastante entre los dos días.




Un nuevo reto por tanto conseguido, aunque haya sido con el asterisco de la ayuda, pero se compensa con los metros que nadé de más al principio. Para el fin de semana que viene tendré otro desafío montañero, la subida al Puerto de las Palomas. Es de mayor distancia y desnivel acumulado que la minisubida al Veleta, con menor pendiente media y a menor altura, pero casi con total seguridad hará más calor. Ya os contaré qué tal me defiendo en esta ocasión.

17 comentarios:

FALIN dijo...

estás hecho un titan tio

Charlie dijo...

Para Falin: ¡Uf! Para ser un Titán, aparte de nadar y correr medio decentemente, hace falta además ser capaz de subir el Boyar y Las Palomas en bici, ¡no me queda ná!

Un abrazo y hasta pronto.

Jose Prieto dijo...

Charlie eso que es complot con el de la piragua para que te acerque a los demás? jajajaja, a mi me pasa lo que a ti y ya no me baja nadie del barco me doy un buen paseo.
Eres un fuera de serie
Oye lo de la subida de las palomas que es de trail,bicicleta o pirata.
SALUDOS FIERA

MARIÑO dijo...

chapeau carlos, como te comenté el domingo mejor imposible, el simple echo de plantear la travesía es un premio, y posteriormente la carrera del día siguiente por la playa, que más puedes pedir, estás como una moto así que mucho ánimo y que en la triatlón de rota romperás el crono. saludos.

Charlie dijo...

Para Jose: al de la piragua lo tenía aburrido de estar todo el rato avisándome y corrigiéndome el recorrido, los que me acercaron un poco fueron los de la zodiac, y me dio mucho coraje, por la sensación de no haberla hecho entera al 100%.

Lo de las Palomas es una quedada pirata, es corriendo pero creo que por la carretera, no por carriles. Mañana llamo, me informo mejor y te cueno, ¿vale?

Un abrazo y hasta la próxima.

Charlie dijo...

Para Andrés: desde luego atrevido sí que soy, tanto para lo bueno como para lo malo. Lo que pasa es que estoy trabajando mucho el fondo y no la velocidad, así que en el tri de Rota veremos a ver qué tal carburo.

Ya quedamos para entrenarlo estos días, un abrazo.

Diego dijo...

Hombre no tardaste en publicar esta gran entrada; muy buena por cierto. He podido imaginar perfectamente el agua, las piraguas y a ti mismo...Lo de correr al día siguiente toda una heroicidad. Yo fui incapaz de ir a correr, después de haber estado el sábado el el Pinar de los Franceses. Totalmente de acuerdo contigo en la falta de planificación de las carreras. Yo iré a Rotaria. Saludos Carlos

Charlie dijo...

Para Diego: muchas gracias, intento ser lo más descriptivo posible para que la gente lo viva como algo propio.

No es lo mismo encadenar dos carreras, además con menos horas de descanso, que una travesía y una carrera, aunque en este caso era una travesía bastante más dura que la de años anteriores.

En lo de la coordinación de la carrera se demuestra una vez más las pocas luces de los políticos, y como siempre los que salimos perdiendo somos nosotros. Yo no sé si ese fin de semana estaré aún por aquí, pero me ha llamado mucho la atención.

Tenemos pendiente otro entreno toruñero, un abrazo y hasta entonces.

Anibal dijo...

Muy bien Charlie, no pude acercarme a ninguna de las dos competiciones del finde en mi pueblo.
Me hubiese gustado ir para saludarte.
Ahora hace un año que subi las palomas, si vais temprano tendreis casi siempre sombra y buena temperatura, asi que a disfrutar.
Saludos compi.

Charlie dijo...

Para Anibal: se te echó de menos, ya coincidiremos en otra ocasión. Me aelgra oir lo de la sombra y buena temperatura, así será un poco más llevadero.

Un abrazo y hasta pronto.

Barroso dijo...

Lo que te dije hace algun tiempo , esta hecho de verdad un campeon , me alegra mucho volverte a ver asi de animado ,saludos

Charlie dijo...

Para Barroso: tú que me miras con buenos ojos, je, je. Como tú soy luchador, campeones hay pocos y los vemos de muy lejos.

Un abrazo y hasta la próxima.

Mundsocks dijo...

Hola! Somos MUND, una marca burgalesa de calcetines de deportes. Nos hacemos seguidores de tu blog, con tu permiso, y te invitamos a visitar el nuestro, si te apetece (con secciones de entrevistas, reportajes de deporte, cultura, naturaleza, e información sobre nuestros productos). Un saludo!

Charlie dijo...

Para Mundsocks: bienvenidos por aquí, le echaré un vistazo al vuestro, suena bien ese planteamiento tan diverso. Un saludo.

maratonman dijo...

Joder 2h:40 nadando,que barbaridad...maraton acuatica y accidentada por lo que cuentas,buen trabajo vas haciendo a la vista de esa mejora de esos dos minutos,como reconforta y alegra eso.Venga suerte para ese desafio montañero,que siga todo muy bien¡¡¡.
Un abrazo.

Charlie dijo...

Para Rafa: pues sí, fue una paliza pasada por agua, y la mejora me dejó muy buen sabor de boca. La subida a Las Palomas estuvo bien dentro de lo que cabe, ya la contaré en la próxima entrada.

Un abrazo y hasta la próxima.

Antonio Morales dijo...

Por fin puedo escribirte algo, que te tengo abandonado, Charlie. me consta que este año estás dándole fuerte y eso se nota en tu forma. Con esta progresión en unos meses no hay quien te pare. A ver si de una vez por todas coincidimos, que parece que vivimos a 1000 kms de distancia, tío.
Un abrazo.