Soy por naturaleza un poco bocazas e imprudente, y es algo que a veces pasa factura. ¿Quén me mandaba a mí decir hace dos semanas, comentando el Duatlón de Sevilla, que "ésto no es Siberia"? Pues toma, por abrir la boca: ola de frío siberiano que te crío, con un viento gélido desagradable que te quita las ganas de salir a la calle. Y aun así he salido a entrenar (y me imagino que la mayoría también lo habéis hecho), con el riesgo de resfriado, gripe, pulmonía o de caernos de la bici, pero entre el síndrome de abstinencia, el de culpabilidad por no cumplir los entrenos y los agobios de última hora para llegar a punto a la maratón, la lucha interna entre el sofá, la manta, el batín y la calefacción contra las zapatillas, las calzonas, la bici y las calas ha sido cruenta, pero ha vencido, aunque fuera por poco tiempo, el diablillo deportivo al angelito comodón.
Este frío tan desapacible ha coincidido con la antepenúltima semana antes de la maratón, ya en clara bajada de kilómetros, con vistas a hacer desaparecer todas las molestias y sobrecargas acumuladas después de tantos entrenamientos encadenados. Así ha quedado la semana:
LUNES
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MARTES
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MIÉRCOLES
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JUEVES
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VIERNES
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SÁBADO
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DOMINGO
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NATACION
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BICI
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GIMNASIO
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NATACION
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DESCANSO
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BICI
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CARRERA
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Lunes: Comienza el primero de la racha de lunes descansando del futbito. En su lugar una actividad de mucho menor impacto, aproveché para irme acostumbrando a nadar distancias más largas. Al igual que el viernes anterior, 2.000 metros de una tacada, sin apretar pero a ritmo constante, cada vez se me hacen más llevaderos.
Martes: Otra vez por la zona de Entrenúcleos, en esta ocasión hice el recorrido dos veces. Noté cómo en la segunda vuelta flojeé un poco. Los 42 Km. los hice a 28 Km/h, apenas una décima más que la semana anterior, pero sobre una distancia más larga y sólo dos días después de haberme vaciado en la media de La Cartuja. Poco antes de llegar al Km. 40, antes de que el "efecto ciudad" empezara a frenarme, la media estaba en 28'5.
Jueves: Natación por libre, de nuevo 2.000 metros del tirón. Esta vez los cronometré, fueron 42'27". Un tiempo discreto, pero sin descanso previo y sin apretar al máximo. Confío en que en el mar, con neopreno y drafting, mejoraré bastante.
Viernes: Descanso autoprescrito, con siesta regenerativa. Ideal para llegar con más energía a los entrenos del fin de semana, muy recomendable, je, je.
Sábado: A pesar del frío y del viento, salí con la bici después de comer, cuando el sol templaba un poco la tarde. A la ida bastante bien, salvo los meneos laterales que el aire le daba a la bici, pero a la vuelta... ¡Madre mía, lo que me frenó la fría ventolera! Y encima me coincidió con las cuestas arriba. Se me hicieron muy duros los 31 Km, a 25,2 Km/h, pero en esas condiciones me conformo con no caerme ni parar. Estos entrenos duros son los que te curten y te hacen mejorar, después de esto el cuerpo se va acostumbrando a lo que le echen.
Una semana bastante completa, en la que sólo he corrido un día para que las molestias del sóleo izquierdo vayan remitiendo. He notado un poco la mejoría, tras correr el domingo ha empeorado un poco, pero menos de lo esperado. En la penúltima semana utilizaré la misma estrategia, mi impresión de llegar en buen estado dentro de dos semanas es ahora más favorable.

















