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lunes, 6 de febrero de 2012

CALLADITO ESTABA MAS GUAPO (SEMANA 16/18)


Soy por naturaleza un poco bocazas e imprudente, y es algo que a veces pasa factura. ¿Quén me mandaba a mí decir hace dos semanas, comentando el Duatlón de Sevilla, que "ésto no es Siberia"? Pues toma, por abrir la boca: ola de frío siberiano que te crío, con un viento gélido desagradable que te quita las ganas de salir a la calle. Y aun así he salido a entrenar (y me imagino que la mayoría también lo habéis hecho), con el riesgo de resfriado, gripe, pulmonía o de caernos de la bici, pero entre el síndrome de abstinencia, el de culpabilidad por no cumplir los entrenos y los agobios de última hora para llegar a punto a la maratón, la lucha interna entre el sofá, la manta, el batín y la calefacción contra las zapatillas, las calzonas, la bici y las calas ha sido cruenta, pero ha vencido, aunque fuera por poco tiempo, el diablillo deportivo al angelito comodón.


Este frío tan desapacible ha coincidido con la antepenúltima semana antes de la maratón, ya en clara bajada de kilómetros, con vistas a hacer desaparecer todas las molestias y sobrecargas acumuladas después de tantos entrenamientos encadenados. Así ha quedado la semana:


LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
SÁBADO
DOMINGO
NATACION
BICI
GIMNASIO
NATACION
DESCANSO
BICI
CARRERA





Lunes: Comienza el primero de la racha de lunes descansando del futbito. En su lugar una actividad de mucho menor impacto, aproveché para irme acostumbrando a nadar distancias más largas. Al igual que el viernes anterior, 2.000 metros de una tacada, sin apretar pero a ritmo constante, cada vez se me hacen más llevaderos.



Martes: Otra vez por la zona de Entrenúcleos, en esta ocasión hice el recorrido dos veces. Noté cómo en la segunda vuelta flojeé un poco. Los 42 Km. los hice a 28 Km/h, apenas una décima más que la semana anterior, pero sobre una distancia más larga y sólo dos días después de haberme vaciado en la media de La Cartuja.  Poco antes de llegar al Km. 40, antes de que el "efecto ciudad" empezara a frenarme, la media estaba en 28'5.



Miércoles:  Nueva sesión "light": Cuádriceps - 5 x 20 con 6 Kg, Biceps femoral - 5 x 10 con 6 Kg, Abdominales - 11 x 30. Disminuí las repeticiones de biceps femoral por ligeras molestias en los tendones traseros.


Jueves: Natación por libre, de nuevo 2.000 metros del tirón. Esta vez los cronometré, fueron 42'27". Un tiempo discreto, pero sin descanso previo y sin apretar al máximo. Confío en que en el mar, con neopreno y drafting, mejoraré bastante.




Viernes: Descanso autoprescrito, con siesta regenerativa. Ideal para llegar con más energía a los entrenos del fin de semana, muy recomendable, je, je.


Sábado: A pesar del frío y del viento, salí con la bici después de comer, cuando el sol templaba un poco la tarde. A la ida bastante bien, salvo los meneos laterales que el aire le daba a la bici,  pero a la vuelta... ¡Madre mía, lo que me frenó la fría ventolera! Y encima me coincidió con las cuestas arriba. Se me hicieron muy duros los 31 Km, a 25,2 Km/h, pero en esas condiciones me conformo con no caerme ni parar. Estos entrenos duros son los que te curten y te hacen mejorar, después de esto el cuerpo se va acostumbrando a lo que le echen.



Domingo: Fui a correr al mediodía, buscando otra vez las horas de temperatura más soportable. Último entreno de 20 Km, en 1h 43' (5'08" de media). Los tres primeros en 4'50" para entrar en calor, luego la mayoría entre 5' y 5'10", excepto alguno con subidas y viento en contra.

Una semana bastante completa, en la que sólo he corrido un día para que las molestias del sóleo izquierdo vayan remitiendo. He notado un poco la mejoría, tras correr el domingo ha empeorado un poco, pero menos de lo esperado. En la penúltima semana utilizaré la misma estrategia, mi impresión de llegar en buen estado dentro de dos semanas es ahora más favorable.

lunes, 30 de enero de 2012

LA IMPROVISACION AL PODER (SEMANA 15/18)


Aunque seamos simples aficionados al deporte, a poco que nos tomemos nuestro hobby un poco en serio la planificación aparece en todos los pasos que damos: programamos nuestros entrenos, decidimos con tiempo a qué carreras acudimos y con qué objetivos, cuál será nuestra estrategia desde la salida... Pero como no somos máquinas, a veces, según las circunstancias, hay que saber adaptarse a la situación y dar un giro sobre la marcha. Esa semana he tenido que dar más bandazos que los esquiadores de slalom, cambiando sobre la marcha los entrenos y el plan para la carrera del domingo una y otra vez.


Así ha sido la semana de la última carrera antes de la maratón:


LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
SÁBADO
DOMINGO
FUTBITO
DESCANSO
CARRERA
BICI
NATACION
DESCANSO
CARRERA







Lunes: Ya no habrá más partidos antes de la maratón, no quiero lesionarme y además para recuperarme de las molestias es muy contraproducente. No es un adiós, es un hasta luego. Antes de esta pausa pude celebrar mi primera victoria del año (llevaba una derrota, un empate y una no comparecencia). Aporté dos goles, uno de remate de corner y otro tirando desde fuera del área, en defensa mejor en la presión arriba robando balones que atrás.





Martes: ¡Qué ganas tengo de que se acabe el mes de Enero! No sólo para que llegue la maratón, sino porque la acumulación de trabajo me dificulta mucho los entrenos y el resto de mi vida social y familiar. Tuve que renunciar a mi entreno previsto de ir al gimnasio, fue un descanso totalmente involuntario.


Miércoles: Volví a correr por el parque después de comer, pero esta vez el almuerzo había sido muy consistente, así que para lo único que estaba en condiciones era para un rodaje tranquilo. Los 3 primeros kilómetros entre 4'50" y 4'56", del 4º al 9º me costaron mucho, entre 5'00" y 5'08". En el último apreté un poco para acabar con buen sabor de boca y arreglar un poco la media, en 4'33". Total: 10 Km. en 49'45", a 4'59" de media.



Jueves: La  profe se había ido a Castellón a ampliar su colección de medallas. Como además había pronóstico de lluvia para el viernes, aproveché para intercambiar los días de bici y natación. Fui por la zona de Entrenucleos, con un perfil muy adecuado para entrenar el sector del ICAN 62 con sus repechitos salteados. Sin poner el plato grande nada más que en las bajadas, hice 30 Km a 27,9 Km/h, un buen ritmo para no haber ido dándolo todo.


Viernes: Nado por libre, este año me he sacado el abono en la piscina de Hytasa, me motiva más el ambiente de allí que la de al lado de mi casa. Como llevaba tiempo sin hacer una distancia larga, recorrí los 2.000 metros de una sola tirada. No me puse el reloj, pero me encontré muy bien: al principio fui un poco relajado, más pendiente de la técnica, pero en cuanto tuve un compañero de calle con un nivel similar con el que medirme empecé a apretar, aguantando muy bien con un ritmo constante y acabando con fuerza para haber seguido un rato más si hubiera hecho falta.




Sábado: Descanso lógico el día previo a la carrera, pero para el cuerpo, no para la mente. Trabajé por la mañana y por la noche hasta las 9, el viernes hasta las 11... ¡Que llegue ya Febrero, con la maratón y con el Carnaval!


Domingo: Me vino que ni pintado que la carrera fuera a las once de la mañana para descansar en la cama un poco más. Seguimos de suerte, otro día soleado y con una temperatura ideal para hacer deporte. Llego al estadio un poco justo de tiempo porque ya había recogido mi dorsal la semana anterior, aparco pensando más en la salida después, así que parte del calentamiento fue rodear el estadio, primero por fuera y luego por dentro por el túnel. Antes de dejar la bolsa en el guardarropa me dio tiempo a saludar a bastantes amigos: Antonio Morales, Falín, David y Quique del DBM Jerez, Barroso, David-León y Jesús de Rábita Ruta, Antonio del Maratón Jerez, Javier de Sevilla Abierta, Luisma de Los Botellines... Y para sorpresa, me encontré a mi compañero de trabajo Javier, que lleva varios meses corriendo.




Esta media la tenía elegida desde hace tiempo para hacer marca, pero las molestias en el sóleo izquierdo y el tener ya ojo y medio puesto en la maratón me hicieron cambiar el planteamiento inicial, y pensar en hacer un rodaje a ritmo de maratón (alrededor de 5'/Km.) Así que me coloco en la salida bastante atrás, con Antonio Morales y Quique.  Entre el atasco inicial y que ellos siguieron saludando gente después de empezar la carrera, el primer kilómetro lo hicimos en más de 6 minutos. Me siento bien, el sóleo una vez que entra en calor no me molesta, por lo tanto decido tirar para adelante y subir un poco el ritmo.



En ese momento pienso en ir más o menos a 4'40" hasta que la media acumulada baje hasta 5', al ir tan atrasado adelanto a mucha gente, y éso me da mucha motivación extra. Por San Jerónimo me pongo a 4'35", pasan los kilómetros y continúo a gusto, así que sigo apretando y adelantando gente, empiezo a rodar a cerca de 4'30". Cuando nos metemos por segunda vez en el parque del Alamillo y luego cruzamos al de San Jerónimo, en el 12 y en el 13 incluso los hago por debajo, a 4'24" y 4'29". Aquí alcanzo a Ricardo, que después me adelantó cerca de la meta y no me di ni cuenta. Noto que hoy es de los días en los que me puedo exprimir a tope porque el cuerpo está respondiendo y las piernas aguantan mejor que nunca, no voy a dejar la ocasión de apretar hasta donde aguante.


La subida a Torneo me sale perfecta, sigo a cuatro treinta y poco y ya hemos pasado el 15. A estas alturas ya adelanto a menos gente, los ritmos de los corredores ya son más similares a los míos. Tras pasar el puente de la Barqueta nos metemos en el Jardín Americano. A partir del 17 me noto flojear un poco, sobre todo en la subida al salir. Aquí alcanzo a Jose Ramón de Los Botellines, a ratos me adelanta él a mí, me anima y me ayuda a no decaer más. Cuando empiezo a tener el estadio a la vista no hace falta más motivación, se sacan fuerzas de donde no se tienen. Llego a meta y me sorprendo con el tiempo, ¡1h 35' 32"! Luego comprobé que la carrera estaba corta, por lo menos 400 metros, lo cual se compensó con el minuto y medio largo que regalé en el primer kilómetro: si lo descuento hice los 19'7 Km en 1h 25' 20", a 4'32" el kilómetro, así que moralmente me siento sub 1h 36'. Contento con el resultado y con haber ido fuerte hasta el final, pero un poco preocupado con las ampollas que me han salido y me han incordiado en los últimos kilómetros. Se me echa encima la maratón y los pies siguen dándome la lata, esperemos que no me chafen la fiesta.


En la llegada me entretuve con los estiramientos, el gel frío para las piernas y abrigándome, así que me quedé sin camiseta de mi talla (¿tan difícil es que indiquemos nuestra talla en el formulario para no llevarnos un "camisón" a casa?), sin lata de refresco (agua y gracias), y en la cerveza había tanta cola que desistí al momento. Para el precio que han puesto, podrían haber sido más generosos con el avituallamiento y con la bolsa. Saludos, fotos y comentarios de la carrera con todos los conocidos, aquí pude encontrarme también con David-Matraca, Alberto y Antonio de Rábita Ruta, Diego de Alcanatif, Manu de Los Merones y Rafa.


Ha sido un buen ensayo general antes de la función principal, mis piernas están preparadas para el gran reto. Si consigo en los días que quedan hacer desaparecer las molestias del sóleo y llevar los pies cómodos dentro de las zapatillas, confío en hacer una maratón decente. Ahora lo más importante es irse mentalizando y llegar al día clave concentrado, fresco e intacto, para poder poner toda la carne en el asador. Antes contaba el tiempo que faltaba por meses, luego por semanas y ya lo hago por días. Se acerca un día que, salga como salga, será inolvidable.

lunes, 23 de enero de 2012

DUATLONEE YO CALIENTE Y RIASE LA GENTE (SEMANA 14/18)


Después de bastante tiempo (concretamente, desde principios de Septiembre en el triatlón de Chiclana), ya tocaba participar en una competición que no fuera exclusivamente de correr, por aquello de justificar en el título del blog el uso del término "triatleta". Esa ocasión la he tenido este domingo participando en la II edición del Duatlón de Sevilla, con ganas de demostrarme lo que he progresado en la bici desde hace un año.


Antes de comentaros mi participación en esta prueba, como es costumbre os dejo un breve resumen de la semana, en la cual he corrido bastante menos para ir haciendo desaparecer las molestias y así poder hacer la última media y los últimos entrenos maratonianos sin arrastrar problemas.


LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
SÁBADO
DOMINGO
DESCANSO
GIMNASIO
CARRERA
NATACION
BICI
DESCANSO
DUATLON






Lunes: por primera vez también desde Septiembre me pierdo el partido de futbito, debido a que en los entrenos del fin de semana me había torcido un par de veces los tobillos, y me dolían incluso andando. Por precaución guardé reposo, fue una pena pero era la decisión correcta.






Martes: Cuádriceps - 9 x 20 con 6 Kg , Biceps femoral - 9 x 16 con 6 Kg,  Abdominales - 19 x 20. Utilicé el mismo sistema de la semana pasada de hacer una mayor repetición de series más cortas. Al final se puede hacer una carga de trabajo mayor con una sensación menor de cansancio, pero luego me pasó factura en forma de agujetas durante los días siguientes.




Miércoles: Poco después de comer salí a correr por el parque. A pesar de llevar el almuerzo en el estómago, hice los 10 kilómetros prácticamente al ritmo de competición del año pasado, en 46:20, a 4'37" el kilómetro, entre 4'33" y 4'42" cada uno. Muy contento con el resultado, pero siguen las molestias en la espinilla izquierda. Más tarde me comentó el fisio que no era periostitis, sino sobrecarga en el sóleo. De lo malo, lo menor, a ver si poco a poco remite.




Jueves: De nuevo series de velocidad, 10 series de 50 cada 1'20": 51, 52, 53 (4 veces), 54 (3) y 53. Muy bien esta primera parte, pero en la segunda... 5 series de 100 cada 2'30": 1,53", 2'00" y 1'59" (3). Claramente me desfondé, salvo en la primera: había ido muy fuerte al principio, y al final ya iba pasado de rosca.



Viernes: Quitando el paseo de Nochevieja, llevaba un mes y medio sin coger la bici en serio. Para competir el domingo con más confianza, decidí hacer un poco de activación. Hice 23 kilómetros (incluyendo la ida y vuelta desde mi casa) sin ir a tope del todo, metiendo el plato grande sólo en pocas ocasiones y en tramos cortos, a una media de 28 Km/h. Un buen entreno, aunque debí haberlo hecho con más días de diferencia.




Sábado: Otro día de descanso hiperactivo: compras, sobrinas, trabajo, amigos... De todo un poco, pero de descansar más bien casi nada.





Domingo: Aunque dicen que sarna con gusto no pica, sí que nos costó a Pilar y a mí el madrugón para llegar a buena hora al Parque del Alamillo, en una típica mañana de invierno fría y húmeda. Evidentemente Sevilla no es Siberia, pero hasta que sale el sol del todo y nos regala sus templados mediodías, costaba aguantar la temperatura en ropa corta. Así que el trimono que con tanto cariño me ha traído mi Reina Maga preferida tuve que complementarlo con las mallas largas y con la sudadera de manga larga de la media de Los Palacios. El resultado a nivel estético era manifiestamente mejorable, pero no quería pasar frío en la bici.





Aparcando nos cruzamos con Óscar y Sonia, le entrego su dorsal, y nos vamos juntos para boxes. Allí saludamos a Lay, David y al resto de los Bikilas-Dos Hermanas y otros conocidos. Tras pasar por el guardarropa, un breve calentamiento, y colocación en la salida sin demasiados problemas. Una breve espera, con saltos y meneos de piernas para no enfriarse, y ¡a correr tocan!





Salgo un poco más rápido de la cuenta, para no atascarme. Como apenas he trabajado la velocidad últimamente, y además las molestias del sóleo no han remitido del todo, en el tramo de carrera dando dos vueltas al parque no mejoro con respecto al año pasado, haciendo los kilómetros de más a menos (4'03", 4'11", 4'19" y  4'30"). El circuito es un poco corto, antes de acabar el 5º kilómetro entramos en los largos boxes de una sola calle, hago la transición lo más rápido que puedo y salgo a batirme el cobre.




Desde el principio noto tanto mi mejor forma como que la bici está ahora ajustada correctamente (longitud de cadena y presión de ruedas). En las largas rectas del circuito paso sin problemas de los 30 Km./h, con muchos tramos entre 35 y 40. Donde sigo aún un poco pez es en las curvas cerradas y en las glorietas, ahí casi siempre perdía mucho ritmo. A ratos me uno a algún grupo, incluso a veces salto de uno pequeño al de delante, pero son más los grupos que me adelantan y con los que no consigo enganchar por mi falta de "reprise". En la segunda vuelta aflojo un poco, noté las piernas poco frescas, aun así consigo acabar los 20 kilómetros en menos de 38 minutos, a una media de casi 34 Km/h. (casi siete más que el año pasado).



El último tramo de carrera consiste básicamente en aguantar el tirón, y llegar a meta sin reventar. Por un momento tengo un amago de calambres en los gemelos, lo solvento bien sobre la marcha corriendo sobre los talones y subiendo la puntera para arriba. Acabo por debajo del tiempo que me había marcado como objetivo (1h 10'), concretamente en 1h 08' 46", así que ¡primer objetivo del año superado! Es una mejora de más de 8 minutos con respecto al año pasado, pero sé que aún puedo hacerlo mejor, prueba de ello es lo retrasado que aparezco en las clasificaciones, así que no debo de dormirme en los laureles.



Tras la batalla es de rigor recibir el descanso del guerrero: este año ha estado todo en general mejor organizado que en la primera edición, el circuito de bici ha sido más seguro, y sí teníamos allí bebidas, fruta, frutos secos... También ha acompañado más el tiempo, no ha habido retraso en la salida, ni tanta espera para poder recoger la bici al no haber dos distancias con salidas tan separadas en el tiempo. Saludos a los amigos (a Diego no lo vi antes de la salida), fotos de recuerdo, y para casa a celebrar nuestro tri-cumpleaños junto a mi hermana y mi sobrina (tenemos los tres cumpleaños con sólo cuatro días de diferencia). Esta semana correré un poco más, pero sin pasarme, para seguir recuperándome y llegar descansado a la media de La Cartuja, a ver si conseguimos una buena marca en el último test fuerte. 

lunes, 16 de enero de 2012

LA PRUDENCIA FUE MAS FUERTE QUE LA VOLUNTAD (SEMANA 13/18)


Lo normal en un plan de entrenamiento para una maratón es empezar a bajar el volumen semanal dos o tres semanas antes, coincidiendo esa semana con la del día del entreno más largo. En mi caso un par de circunstancias han hecho que adelante un par de semanas ese objetivo: por un lado que los próximos dos domingos tengo compromisos competitivos que quiero hacer a buen ritmo, el Duatlón de Sevilla y la Media Maratón de La Cartuja. Por otra parte, ahora que ya tengo controladas las rozaduras de los pies, resulta que el repertorio de molestias ha pasado a mi espinilla izquierda. Me da más la sensación de ser muscular que la tan temida periostitis tibial, pero por si acaso no quiero forzar más la máquina.





Así que este domingo debía haber realizado la tirada larga, en concreto 28 kilómetros, que se corresponde aproximadamente con las dos terceras partes de la distancia del maratón. Era un test muy importante de cara a hacerse una idea de cómo me encuentro de preparado para el día decisivo.  Las circunstancias luego no me han permitido completarlo en su totalidad, pero las sensaciones siguen siendo bastante positivas.





Éstos han sido los entrenos de la semana:


LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
SÁBADO
DOMINGO
FUTBITO
GIMNASIO
DESCANSO
NATACION
CARRERA
CARRERA
CARRERA



Lunes: Resultado poco habitual, empate. Ambos equipos conservadores y poco acertados en el remate. Acusé mucho el cansancio y las molestias de la carrera del día anterior, en ataque casi no existí y en defensa aporté lo que buenamente pude.


Martes: No me encontraba aún en condiciones para correr bien, así que decidí adelantar la sesión de gimnasio. La hice en plan ligero de volumen e intensidad, con el fin de evitar el riesgo de lesiones. Cuádriceps - 7x20 con 6 Kg, Biceps femoral - 7x15 con 6 Kg, Abdominales - 15x20.



Miércoles: Mi intención era correr ese día, pero se convirtió en un "miernes" o "viércoles", ya que en estas fechas tengo bastante trabajo, no encontré el hueco y me perdí ese día de entrenamiento.


Jueves: Otro entrenamiento de calidad. Dos series largas con un pequeño descanso intermedio. En la primera, en 20 minutos, por muy poco no llegué a los 1.000 metros. En la segunda, en 10 minutos, 525 metros, pasando los 500 en 9'28". Muy contento por aguantar un ritmo exigente durante tantos metros.



Viernes: Rodaje por la tarde en el parque. La intención inicial era hacer 10 Km., pero las molestias en la espinilla y un apretón lo recortaron en 2 kilómetros. Se quedó en 8 Km. en 38'37"", los primeros 4 kilómetros por debajo de 4'46"", el resto con las molestias por encima de 4'50"".



Sábado: A mediodía, tirada intermedia de 14 Km. Por el canal del Guadalquivir, una mitad por cada orilla. Aceptables los 5 primeros, por debajo de 5 minutos. A partir de ahí de nuevo la espinilla dando guerra, por encima de 5' y cada vez más lento. Tiempo total: 1h 12'



Domingo: Salgo a media mañana, debería haber empezado antes, pero en invierno a veces cuesta 
arrancar con lo a gusto que se está en casa. Ya desde el principio estaba chispeando, por si acaso dejé en el coche una toalla y una camiseta de repuesto. Comienzo por el canal del Guadalquivir, exploro un carril al que me asomé el día antes, que pasa por detrás del campo de golf de Montequinto, pero al poco se vuelve de asfalto. Media vuelta y de nuevo al canal, haciendo las orillas al revés que el día anterior. Los siete primeros kilómetros muy bien, en el entorno de 4'50", con las mallas largas de los Reyes Magos las piernas no se notan tan fatigadas. Luego a un ritmo más normal de entre 5' y 5'10". Tuve suerte hasta casi la mitad del recorrido, sólo chispeó a ratos.





A partir del Km. 12, por la orilla del Guadaira, la cosa cambia bastante: empieza a
llover más en serio, mientras el carril es de tierra compacta no es problema, pero cuando llego a la parte de tierra suelta (Km. 14), se complica el asunto. Se me acumula un ladrillo de barro en las suelas de las zapatillas, y me resbalo de vez en cuando. Como no se trata de entrenar para patinaje artístico ni de prepararme unas oposiciones a buzo, otra vez media vuelta y a buscar una itinerario alternativo, antes aprovecho un charco para limpiar las suelas.





Encuentro otro carril de albero compacto paralelo a la obra de una carretera, luego me desvío por otro carril a la aventura. Aquí ya se nota el cansancio en las piernas, los kilómetros salen por encima de 5'30". Me gusta mucho correr por terreno desconocido, pero la lluvia poco a poco va aumentando su fuerza y hace bastante frío. Noto la camiseta helada, el pelo y el pecho empapado, y me acuerdo de Alberto y de lo mal que lo ha pasado después de hacer un entreno en esas circunstancias. ¿Es mejor acortar los kilómetros y no arriesgar la salud, o aguantar el tipo con la que me estaba cayendo encima? En ese momento me doy cuenta de que el carril por el que circulo desemboca en el primero que exploré, así que aprovecho la ocasión y tiro para el coche. Al final hice sólo 20 Km. en 1h 44', pero después de tres días consecutivos corriendo en los que he completado justo los 42 kilómetros de una maratón, doy por bueno el entreno por la dureza añadida.




Ya no voy a tener ocasión de hacer rodajes largos por encima de 20 kilómetros, pero aún podré hacer bastantes intermedios por encima de 10. Mi estado de forma ya difícilmente va a mejorar, pero si lo mantengo bien y llego descansado al día clave se puede hacer un buen papel. Será más importante la vivencia del momento que la marca que haga, si sale un día como el de hoy los objetivos previstos no servirán para nada, y tendrá más importancia mantener la cabeza en su sitio y la fortaleza mental para aguantar el esfuerzo en condiciones adversas. En ese sentido, quizás el entreno de hoy haya sido más importante de lo que parezca.

miércoles, 11 de enero de 2012

UNA ESPINA MENOS EN UN PUZZLE QUE NO TERMINA DE ENCAJAR (SEMANA 12/18)




Cuando una carrera no sale como teníamos previsto, siempre nos queda un pequeño resquemor por dentro. Si ha sido sólo una cuestión de marca se puede solucionar fácilmente en la siguiente prueba, pero si se trata de sensaciones y la carrera tiene una serie de peculiaridades que la hace distinta a las demás, sólo puedes resarcirte en condiciones a la edición siguiente, más o menos un año después. Mientras tanto, lo único posible es prepararte para no tropezar de nuevo en la misma piedra.




En esa situación me encontraba con la carrera de Écija. Hace un año llegué muy justito de fuerzas a su exigente tramo final: la cuesta abajo tremenda y los últimos kilómetros sobre adoquines, que se me hicieron eternos y borraron de un plumazo las pocas dudas que me quedaban de si debía intentar la maratón ese año o dejarlo para el siguiente (es decir, el actual). Esta pequeña decepción, unida a que hasta ahora ninguna de las competiciones de distancia superior a la media maratón me han dejado satisfecho del todo (ni el Alcornok Trail ni el Desafío Doñana), hacía que afrontara la prueba con muchas ganas de desquitarme y darle un espaldarazo a mi confianza, un poco tocada tras el fiasco en Los Palacios y las últimas molestias entrenando.


Así fueron los días previos a esta carrera tan esperada:


LUNES
MARTES
MIÉRCOLES
JUEVES
VIERNES
SÁBADO
DOMINGO
FUTBITO
CARRERA
CARRERA
NATACION
CARRERA
DESCANSO
CARRERA



Lunes: Primer partido del año y primera derrota. Aunque creía a priori que nuestro equipo iba a ser mejor que el otro, no estuvimos muy finos precisamente, tampoco yo, lastrado por las heridas en los pies. Arriba no me salió prácticamente casi nada, atrás muy poca cosa. Día para olvidar.


Martes: Nuevo intento de acoplar en condiciones zapatillas, platillas y pies. La combinación parecía que daba resultado, 8 Km. en 35 minutos, por el parque de noche, teniendo cuidado de no tropezar por las irregularidades de los carriles. Salvo el primero de calentamiento (4'33"), los demás entre 4'16" y 4'25". Sólo ligeras molestias al final.




Miércoles: Con intención de corroborar que estábamos en el buen camino, intenté otro rodaje, de 10 kilómetros en otro parque y por la tarde. La cosa empezó bien, buscando un ritmo más sostenible, del 1º al 5º entre 4'27" y 4'39". Pero ahí se torció de nuevo la cosa, nuevas rozaduras y termino antes de tiempo (del 6º al 8ª entre 4'46" y 5'00"). Total, otros 8 Km. pero en 37'30". Nubarrones negros en el horizonte anímico.






Jueves: De regalo anticipado de Reyes, Irina me puso 10 series de 50 metros cada 1'30" (2 en 54", 1 en 56" y el resto en 55"), y tras unos minutos de descanso, otras 7 series de 100 metros cada 2'30" (1'50", 1'55", 1'57" y las cuatro últimas en 1'56"). Aguanté bien el envite, aunque hizo amago de atragantárseme el "roscón". 


Viernes: Tras el desmadre de regalos, roscón y chocolate, último intento de ajustarme a poder correr bien, si volvía a fracasar contemplaba la posibilidad de no correr en Écija o de hacerlo con las zapatillas viejas o con las nuevas pero sin las plantillas especiales. Al principio con mucha precaución (5'21" y 5'10"), una vez que parecía que la cosa funcionaba, aceleré un poco (entre 4'47" y 5'03"). 10 kilómetros en 49'50", un rayo de esperanza comienza a abrirse paso entre las tinieblas.





Sábado: Teórico día de descanso previo a la carrera, sin embargo el primer día de las rebajas y el montaje de un zapatero de metro y medio y cuatro puertas se encargaron de dejarlo tan sólo en día de descanso activo. Salió mejor esta "chapuza" que la que estoy haciendo con mis pies haciendo de conejillo de indias.







Domingo: Levantarse un domingo a las siete y media de la mañana mucha gente no lo concibe, pero para los que tenemos alguna afición que lo justifique no nos cuesta tanto. Quedé con Antonio, amigo de Ricardo, fuimos juntos en su coche y jugando al escondite por la carretera y en la estación de autobuses de Écija con David (no conseguimos vernos hasta la salida en La Luisiana). Conversación agradable, como es lógico y evidente girando alrededor del deporte: entrenos, competiciones... Antonio es un máquina, sobre todo con la bici, y se está preparando el Extreme Man de Salou. Hace en una semana más o menos los kilómetros que yo hago en un mes en cada una de las tres disciplinas. En resumen, un fiera.




Antes de arrancar, saludos a muchos blog-amigos: además de David, a Manuel, a los del DBM Jerez (Antonio Morales, Jose Mª, Quique, Paco...), conocí en persona a Antonio del Maratón Jerez... Apenas me dio tiempo  de estirar un poco y sin calentar ni nada, a correr tocan. El calentamiento se hace durante el primer kilómetro, tratando con Antonio de buscar un hueco en el atasco inicial por las calles de La Luisiana (5'20"). A partir del 2º, salimos a carretera, y recuperamos rápido el tiempo perdido (4'42" y 4'39"). Del frío típico en una mañana de invierno ya ni nos acordamos, el cuerpo se ha puesto a funcionar y la caldera interna está a pleno rendimiento.




A pesar del ligero viento en contra,  ponemos la velocidad de crucero alrededor de 4'45" y la mantenemos sin problemas. Pasamos Campillos y Cañada Rosal, nos animan con mucha efusividad, y se lo agradecemos como es de recibo entre personas  educadas. Es muy simpática la escena de algunas mujeres saliendo a la puerta de su casa con la bata puesta, las carreras en los pueblos también tienen un encanto distinto. Al salir de Cañada Rosal comienza la parte interesante de la carrera: primero dos kilómetros de repechos considerable (el 12 y el 13, a 4'57" y 5'00"), y luego hasta Écija la suave y ligera, pero sostenida e insistente subida, muy parecida a la de la Avenida de la Palmera, y por lo tanto un entreno interesante y apropiado. Aquí cuesta un poco más mantener el ritmo de carrera, pero aunque sea con esfuerzo lo conseguimos: del 14 al 18 otra vez entre 4'45" y 4'50".




Conforme se acerca el final y me noto más cansado, empiezo a notar otra vez ligeras molestias en los pies, y las dudas vuelven a golpear mi mente: ¿seré capaz esta vez de acabar la carrera en condiciones? Mi impresión inicial no es buena, ya que en estos kilómetros flojeo un poco y voy por encima de 4'50", poco antes de la bajada Antonio está más entero y se va para adelante, así que me enfrento al momento decisivo en solitario. Empieza la bajada, y aunque vaya cansado mis rodillas y mis cuádriceps están más enteros que el año pasado, así que con decisión y firmeza me dejo caer hasta Écija, bajando a buen ritmo pero sin llegar a lanzarme a tumba abierta. ¡Allá voy!




Acabo bien la bajada, y me doy cuenta de que este año no están las aceras separadas con cintas, así que en algunos tramos es posible evitar los adoquines. Muchos corredores nos subimos, no es con ánimo de recortar en las curvas sino de conservar fuerzas. Cuando de vez en cuando me bajo de la acera los adoquines se hacen notar, pero este año no me dejan clavado, puedo con ellos y aprieto con rabia para, zancada a zancada, pisar y aplastar mis dudas e inseguridades, dejar atrás y olvidar el mal trago que me hicieron pasar hace 52 domingos. Esta vez no, esta vez soy más fuerte que ellos, y con alegría hago los últimos kilómetros casi tan rápidos como los del principio, llego a meta esprintando, por los pelos no entro antes de 2h 1' y bajo la marca del año pasado en casi seis minutos y medio.




Subidón de moral, recogida escalonada y mejor organizada que el año anterior: fuera del pabellón el trofeo, la camiseta y la buena bolsa del corredor, y dentro los macutos muy bien distribuidos. La carrera no sólo a mí me salió bien, los organizadores este año lo han bordado, tanto el autobús como la salida (dorsales, camión guardarropa...), los avituallamientos, la llegada... Tras charlar un rato con los DBM Jerez, saludo a Javier (¡recupérate pronto, campeón!), y de vuelta para Sevilla con Antonio, volveremos a vernos en más pruebas (Duatlón, Cartuja, Maratón Sevilla...)




Si hace un año di un paso atrás en mis esperanzas  maratonianas, este domingo lo di para adelante y con confianza. Las molestias en los pies poco a poco las voy corrigiendo, si no es por el reajuste lo será a base de callos y curtiendo la piel. Quedan pocas semanas para la gran cita, y es muy importante acumular un buen volumen de kilometraje antes del desacelerón final, para aclimatar el cuerpo y llegar lo mejor preparado posible. La fecha se acerca, todos los que nos emplazamos para ese día vamos teniendo cada vez más claro de lo que podemos ser capaces o no. Luego será el destino el que nos ponga en nuestro sitio, o el azar el que haga que nos quedemos más atrás o en el camino, pero la lucha de todas estas semanas nunca caerá en saco roto, porque con independencia de la nota que saquemos el día del "examen", lo importante es todo lo que habremos aprendido a lo largo del "curso".