Y sin embargo, cada uno de nosotros, sin ser un deportista de élite ni siquiera necesariamente practicante de algún deporte, nos enfrentamos diariamente a un triatlon, con sus pruebas combinadas, sus transiciones y la consabida llegada a meta, en el que en cierta medida no tenemos más remedio que salir a luchar por la victoria con todo nuestro empeño, nos guste o no disputar esta prueba.
Si no creeís que estoy en lo cierto, podéis comprobarlo vosotros mismos:
... antes de comenzar a trabajar, nos preparamos durante años en el colegio, el instituto, la universidad...
Una vez entrenado, si quieres competir tendrás que realizar previamente una serie de trámites: informarte de las pruebas, inscribirte, pagar, federarte...
... ¿y qué os voy a contar que no conozcáis del "apasionante" mundo de la búsqueda de trabajo? Currículum, anuncios, entrevistas, tests, oposiciones, contactos...
... ¿recordáis el primer día en el trabajo? Presentaciones, cuál es tu sitio, te explican todo lo que tienes que hacer...
... ésta creo que no hace falta que os la explique, ¿no?
necesitamos energía en forma de fruta, gel, barritas, bebidas isotónicas...
... ¡que levante la mano el que no esté esperando la hora del desayuno!
menor tiempo posible, con cuidado de no dejarse ninguna pieza del material que nos vaya a hacer falta...
... más de uno de vosotros pasará por algo parecido al mediodía, y por partida doble: del trabajo a casa, comer, y volver al trabajo.
... en el trabajo hay que evitar a los "trepas", que no dudarán en pisarte para llegar antes a un ascenso.
... tampoco debes de estancarte en tu carrera profesional dejándote llevar por la mediocridad, la rutina, las distracciones...
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| D. E. P. |
Puede darse el caso de que no esté permitido el drafting, tendrás que rodar solo y sin ayuda de nadie...
... en cambio, a veces ocurre que algún "vampiro" se aprovecha de tu trabajo, apuntándose medallas que no son suyas.
... ¡siempre y cuando no tengas que hacer horas extras, claro!
... ¡ni tampoco debes de llegar nunca a esta situación!
Por fin, tras tantas horas de esfuerzo y fatiga, logras llegar a la meta. ¡Eres finisher! La emoción te embarga por completo, un torrente de satisfacción recorre todo tu cuerpo...
... al final de la jornada, llegas a casa, sueltas las llaves y la cartera, te pones las zapatillas, te sientas en el sofá... No es la misma sensación, pero se parece bastante, ¿verdad?
No sé si os habré convencido con mi reflexión, pero sí quiero aprovechar para animaros a todos a que afrontéis cada día vuestro trabajo con la misma ilusión y empeño con la que os dedicáis a entrenar y a competir, así se os hará mucho más llevadero. Y si os encontráis desafortunadamente sin empleo, debido a la actual coyuntura económica, os deseo que os recuperéis lo antes posible de esa "lesión" para que podáis volver lo antes posible a la línea de salida.
Luchad por vuestras metas, no os desaniméis ante las adversidades. La victoria se encuentra más cerca cuando la perseverancia está de nuestro lado.


















